El vocero presidencial, Adrián Ravier, en nombre del Gobierno nacional, defendió al gobierno de Javier Milei durante su habitual conferencia de prensa de los martes en la Casa Rosada, donde rechazó las acusaciones de que la Argentina sea un país racista y minimizó el impacto diplomático de la reciente visita del Presidente a Brasil, en la que compartió un acto con Flávio Bolsonaro y lanzó duras críticas contra Lula da Silva.
El Gobierno rechazó las acusaciones de racismo
Ravier cuestionó las declaraciones de distintas figuras internacionales que calificaron a la Argentina como un país racista y aseguró que esos cuestionamientos desconocen la realidad nacional. “Toda aquella persona que desde Hollywood, desde España o desde cualquier lugar del mundo hable de la Argentina como un país racista, claramente desconoce nuestra historia, nuestra cultura y demás”, afirmó.
El funcionario destacó además la recepción que, a su juicio, reciben los extranjeros que llegan al país. “Todos los extranjeros que han visitado nuestra tierra, incluso el pueblo venezolano que le ha tocado sufrir el gobierno bolivariano y ha venido a la Argentina, siempre describen que aquí se los ha tratado muy bien”, sostuvo. En esa línea, agregó: “Tenemos una manera de tratar al extranjero que espero sea un modelo a seguir. Considero que somos buenos anfitriones para con los extranjeros”.

La defensa del viaje de Milei a Brasil
Consultado por la polémica generada tras la participación de Javier Milei en un acto político en Brasil, donde volvió a insultar a Lula da Silva, Ravier relativizó el conflicto y lo enmarcó en diferencias políticas. “Está claro que ha habido siempre insultos de ambos lados. Creo que son diferencias ideológicas, son diferencias políticas, pero por lo menos la Argentina nunca ha llevado estas diferencias al plano diplomático”, aseguró.
El vocero explicó que el vínculo entre Milei y el espacio político de los Bolsonaro responde a una afinidad ideológica. “Javier Milei es un presidente líder del movimiento que trata de llevar adelante ideas promercado. Los Bolsonaro en Brasil son amigos y colegas en esta idea. Lula se enfrenta a esta idea y creo que las diferencias están claras”, expresó.
Finalmente, Ravier descartó que la tensión política tenga consecuencias en la relación bilateral entre ambos países. “No creemos que esto vaya a impactar en la parte diplomática de los dos países”, afirmó. Y concluyó: “No es la intención que esto afecte las relaciones comerciales entre dos pueblos hermanos que comercian y, de hecho, se tienen como socios comerciales principales”.
