(BUENOS AIRES).- “Se detestan, se detestan, no se pueden ni ver.” La frase la soltó un panelista de Intrusos para describir el vínculo entre Elba Marcovecchio, la abogada de Mauro Icardi, y Ana Rosenfeld, la letrada de Wanda Nara. El programa puso el foco en una guerra que ya no tiene a las figuras del espectáculo como protagonistas, sino a sus representantes legales.
El informe del ciclo dejó en claro que la relación entre las abogadas está completamente rota. Los panelistas coincidieron en que las diferencias entre ellas ya no son solo profesionales: se convirtieron en un espectáculo en sí mismo. “Nace un clásico”, graficó otro de los integrantes del panel, al recordar que antes Ana Rosenfeld era la única abogada mediática, mientras que ahora comparte la escena con Elba Marcovecchio y otras colegas como Mariana Gallego, Lara Piro y Guadalupe Guerrero. “Hay lugar para todas”, agregó.
La pelea escaló tanto que los conductores del programa bromearon con que las verdaderas vedettes del conflicto ya no son Wanda Nara ni Mauro Icardi. Le preguntaron a una de las letradas qué opinaba de quienes dicen que la guerra entre abogados es muy divertida, y la respuesta tuvo un toque de humor: “Yo me vine con las lentejuelas, así que me hago cargo de lo propio”.
Las vedettes ahora son ellas
Dentro del panel de Intrusos también señalaron que Ana Rosenfeld quedó aislada del resto de sus colegas mediáticas. “Todas se llevan mal con Ana. Estas son todas amigas. ¿Qué pasa? Todas en contra de Ana”, apuntó uno de los panelistas. Mientras Elba Marcovecchio, Mariana Gallego, Lara Piro y Guadalupe Guerrero mantienen una buena relación entre ellas, Rosenfeld aparece enfrentada con la mayoría.
El último tramo del informe reveló un cruce incómodo en el cumpleaños de Ángel de Brito. Allí coincidieron Ana Rosenfeld y Elba Marcovecchio, pero evitaron saludarse en toda la noche. Un panelista contó: “Cuando llegué no la vi y después la busqué para saludarla cuando me iba y no la encontré”. Otro detalló: “Cuando yo llegué más tarde estaba Ana, Elba ya no estaba. La buscó para no saludarla. Ahí está”.
La tensión entre las abogadas no parece tener vuelta atrás. En el piso de Intrusos remarcaron que el enfrentamiento personal ya trasciende los casos judiciales que las vinculan a Wanda Nara e Icardi. El escándalo alimenta un folletín mediático que, según definieron en el programa, tiene a los abogados como nuevos protagonistas excluyentes. Antes había una sola abogada mediática, ahora el panel se multiplicó y la pelea por la pantalla suma capítulos cada semana.
Por lo pronto, el cumpleaños de Ángel de Brito dejó una postal elocuente: dos mujeres que hasta hace poco compartían espacio en la farándula judicial ahora prefieren ignorarse abiertamente. La grieta entre Rosenfeld y Marcovecchio se ensancha con cada aparición televisiva. En el ciclo lo resumieron sin vueltas: el enfrentamiento mutó en un clásico que ya tiene su propia dinámica, con alianzas y enemistades que van mucho más allá de los expedientes.
