ESPECTÁCULO

Empanadas de pollo: la receta de un clásico argentino para chuparse los dedos

 

La cocinera aficionada revela su fórmula para un plato rendidor.

 
Recetas
Recetas

(BUENOS AIRES).- ¿Habéis descubierto ya lo buenas que están las empanadas de pollo argentinas? La pregunta es de Laura, una cocinera aficionada que compartió su receta de empanadas de pollo al horno, una preparación que demanda una hora y combina masa casera liviana con un relleno jugoso y especiado. Esta versión se anota entre las recetas más rendidoras de la cocina argentina: rinde 20 unidades y es ideal para tener en el freezer.

El paso a paso

La masa casera lleva apenas cuatro ingredientes: 600 gramos de harina, 270 gramos de agua tibia, 100 gramos de aceite de oliva virgen extra y una cucharadita de sal. Calentá la mitad del agua con la sal hasta disolverla, sumá el resto del agua y el aceite, incorporá la harina y mezclá hasta formar un bollo compacto. Tapalo con film y deja reposar en la heladera un mínimo de 30 minutos —la masa puede guardarse hasta dos días—.

Para el relleno, cocé dos pechugas de pollo (500 gramos) en agua con sal unos 20 minutos desde que hierve; cuando se entibien, desmenuzalas con las manos y reservá una taza y media del caldo. En paralelo, cocé tres huevos durante 12 minutos, pelalos y picá.

En una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva, salteá una cebolla grande picada fina durante 5 minutos, añadí un pimiento rojo cortado en cubos y cociná otros 5 minutos. Incorporá el pollo desmenuzado, el caldo reservado, media cucharadita de pimentón dulce y media de comino; dejá que reduzca a fuego medio unos 15 minutos, hasta que casi no quede líquido. Por último, sumá un tercio de taza de aceitunas verdes y negras en trocitos, dos o tres cucharadas de pasas y los huevos duros picados. Revolvé y dejá enfriar antes de armar.

Estirá la masa con palote sobre la mesada enharinada hasta que tenga 3 o 4 milímetros de espesor y cortá discos de 10 a 12 centímetros con un bol o un plato. Colocá una o dos cucharadas de relleno en el centro de cada disco, humedecé con agua los bordes y cerrá formando una empanada. El repulgue más tradicional es un trenzado que se hace con los dedos pulgar e índice sobre el borde; la opción más fácil es aplastar los bordes con un tenedor.

Horneá las empanadas sobre una placa con papel vegetal a 220 °C durante 20 a 30 minutos, con el horno precalentado. Un truco para potenciar el sabor: si preparás el relleno la noche anterior y lo dejás reposar en la heladera tapado con un poco de caldo, los condimentos se integran mucho mejor. También podés usar tapas de empanada compradas y saltear la elaboración de la masa. En definitiva, se trata de una de esas recetas que no requieren experiencia previa y que cualquiera puede encarar un fin de semana.

Laura asegura que no hay que complicarse: “tenéis que probar estas empanadas de pollo porque están sinceramente increíbles”. Las que no se horneen de inmediato se pueden congelar crudas en una bandeja y, una vez duras, guardarlas en una bolsa hermética para cocinarlas en otro momento.