(BUENOS AIRES).- La Copa América 2028 se disputaría nuevamente en Estados Unidos con un formato de 16 selecciones, según las definiciones que maneja la CONMEBOL. La decisión consolida al país que será coanfitrión del Mundial 2026 como escenario habitual de los grandes torneos continentales y enfría, de paso, las aspiraciones de las sedes sudamericanas.
Formato y sedes
El torneo mantendrá el mismo esquema de la edición 2024: las diez selecciones de la CONMEBOL más seis invitadas de la Concacaf. Los 16 equipos se dividirán en cuatro grupos de cuatro y los dos mejores de cada zona avanzarán directamente a los cuartos de final. La Copa se jugaría entre junio y julio de 2028, la ventana tradicional que permite encajarla sin roces con las ligas.
Las sedes todavía no están confirmadas, pero el armado preliminar apunta a la Conferencia Este del país. Miami, Nueva Jersey y Atlanta aparecen como las principales candidatas para albergar los partidos, en un esquema muy parecido al que se utilizó en las últimas dos ediciones organizadas en Norteamérica.
El factor que inclinó la balanza fue el éxito organizativo y comercial de la Copa América 2024. La CONMEBOL evalúa repetir en Estados Unidos y ya empezó a debatir internamente la posibilidad de que el país norteamericano se convierta en sede recurrente del certamen. Semejante giro rompería la histórica rotación sudamericana que le dio el nombre al torneo.
La confirmación del nuevo destino llega con el Mundial 2026 en el horizonte inmediato. Estados Unidos, México y Canadá se preparan para el primer Mundial de 48 selecciones y la infraestructura ya montada vuelve a ser un argumento de peso para la dirigencia sudamericana. Estadios de última generación, mercados consolidados y la experiencia reciente de los dos torneos organizados por la Concacaf terminaron de inclinar la decisión. El Mundial 2026 oficia como vidriera ideal: la Copa América 2028 heredará buena parte de la logística y las instalaciones que quedarán probadas dos años antes, lo que reduce costos y achica los márgenes de improvisación para la CONMEBOL.
Para los países de la región que aspiraban a volver a recibir la Copa América, el mensaje es claro: la prioridad pasó por la seguridad comercial que ofrece el mercado estadounidense. Las federaciones sudamericanas deberán esperar por lo menos un ciclo más para que el torneo regrese a sus tierras. La tendencia, de todos modos, parece irreversible: la dirigencia ya puso sobre la mesa la discusión sobre una sede fija o recurrente en Norteamérica, algo impensado una década atrás.
El anuncio formal con la grilla de estadios y el fixture se espera para los próximos meses, pero toda la información que circula en los despachos de la CONMEBOL indica que Estados Unidos ya tiene un pie firme en la organización de la Copa América 2028.
