(BUENOS AIRES).- Leandro Paredes quedó en la mira de la FIFA tras los incidentes en la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, y Boca sigue con detenimiento cada paso de un expediente que puede sacudir el presente del mediocampista. El organismo rector del fútbol mundial notificó al jugador e inició un procedimiento disciplinario por su conducta una vez terminado el partido.
El encuentro decisivo terminó con una tensión que desbordó el campo de juego. Después del pitazo final, se desató una serie de cruces entre futbolistas de ambos equipos, con empujones, discusiones y episodios que los informes arbitrales y las imágenes analizadas por el ente dejaron registrados. Paredes aparece como uno de los principales apuntados en ese altercado.
El volante argentino enfrenta cargos por presunta agresión. La investigación de la Comisión Disciplinaria se apoya en los reportes del árbitro y en el material audiovisual que recorrió el mundo. Las fuentes indican que "la FIFA inició un procedimiento disciplinario contra varios protagonistas de la final, entre ellos Paredes", y que el jugador fue notificado formalmente en las últimas horas.
"El volante argentino enfrenta cargos por presunta agresión, en base a los informes arbitrales y las imágenes analizadas por el ente", precisaron sobre un expediente que incluso contempla la posibilidad de múltiples infracciones. Si se comprueba su responsabilidad, este tipo de faltas, dependiendo de su gravedad, "pueden traducirse en suspensiones de varios partidos a nivel internacional, algo que impactaría directamente en su futuro con la Selección Argentina".
El Mundial 2026 había tenido a Paredes como uno de los nombres más destacados del plantel argentino, pero su participación en el escándalo empañó el cierre de la competencia. Las imágenes del cruce con futbolistas españoles encendieron el debate y ahora quedan bajo la lupa del órgano disciplinario, que deberá determinar el alcance de las sanciones.
En Boca mantienen la cautela y siguen de cerca cada novedad. Saben que una suspensión aplicaría principalmente a competencias de selecciones, pero también que un castigo severo puede alterar la continuidad y el estado anímico de un futbolista clave. El club no pierde de vista que cualquier resolución tiene el potencial de afectar su planificación deportiva, más aún después de la inversión que significó la vuelta del mediocampista surgido de sus inferiores.
La FIFA aclaró que todos los involucrados tendrán la posibilidad de presentar su descargo antes de que se tome una decisión definitiva. Esa instancia le abre a Paredes una ventana para intentar evitar una pena dura, mientras el caso del Mundial 2026 sigue generando repercusión y mantiene en vilo tanto a la Selección como al club de la Ribera.
La pelota ya no está en la cancha sino en los escritorios del órgano disciplinario, que deberá resolver si el episodio queda en una advertencia o se transforma en un castigo que complique el presente del mediocampista.
