(BUENOS AIRES).- “Siempre hablé. No por un gobierno o por otro, porque yo soy una persona libre e independiente que no me mueve lo económico. No trabajo para ningún gobierno, no soy la felpuda de ningún gobierno. No sé si vos podés decir lo mismo, Majul”, disparó Flor de la V en su programa de El Nueve, el 10 de julio. La conductora salió al cruce de las críticas de Luis Majul y reivindicó su independencia política.
La actriz y presentadora sostuvo que nunca calló sus opiniones y que su postura no depende de intereses económicos. “Siempre hablé”, afirmó, y remarcó que no trabaja para ningún gobierno.
También minimizó el impacto de los cuestionamientos en redes sociales. “Imagínense si me importaba lo que la gente decía de mí. Imagínense si hubiera importado lo que la gente hubiera dicho. Imagínense si me va a importar lo que dice alguien que no conozco en un Instagram”, expresó. Y añadió: “No me representan, no me llega, no me pasa absolutamente nada”.
“Escribí 240 artículos en Página/12”
Flor de la V recordó su historia personal para poner en contexto su carácter. “Yo salí a los 17 años de mi casa siendo una travesti”, contó, y subrayó que nunca le dio importancia a las opiniones ajenas. Para la conductora, atravesar esa experiencia desde tan joven la blindó frente a las críticas que hoy recibe.
La referencia al pasado le sirvió de base para diferenciarse de otros comunicadores que, según su mirada, modulan sus opiniones según quien esté en el poder. Sin dar nombres más allá del de Majul, dejó entrever que su trayectoria de vida la avala para hablar sin que la mueva “lo económico”.
La conductora también invitó a quienes duden de su pensamiento a revisar su recorrido como columnista. “Y si alguno tiene dudas de mi pensamiento, escribí 240 artículos en Página/12. Vayan a buscar. La gente que no me conoce, si quiere saber lo que pienso, busque”, concluyó.
La frase contra Majul fue el punto más filoso de una intervención en la que Flor de la V defendió su derecho a opinar sin ataduras. Sin mencionar medios ni espacios concretos, dejó en claro que su independencia no está en venta y que no responde a intereses oficiales de turno.
La conductora remarcó que jamás trabajó para un gobierno y que nunca fue “la felpuda de ningún gobierno”, en alusión a quienes, según su mirada, se prestan a ser funcionales al poder a cambio de beneficios económicos. El desafío a Majul quedó abierto: la pregunta sobre si el periodista puede decir lo mismo sobre sí mismo no tuvo respuesta inmediata.
De esta forma, la figura de El Nueve respondió a quienes la criticaron en las últimas horas y puso sobre la mesa una discusión sobre la independencia periodística y los vínculos con el poder político. La intervención, que duró varios minutos al aire, generó repercusiones inmediatas en redes sociales y reavivó el debate sobre los límites entre la opinión personal y la línea editorial de los medios.
