(BUENOS AIRES).- “Quiero volver”, escribió Francesca Icardi en su cuenta de Instagram, junto a tres emojis de la bandera argentina. La hija de 11 años de Mauro Icardi y Wanda Nara rompió el silencio este martes 28 de julio con un pedido desesperado que expuso el conflicto que mantiene a las dos hermanas varadas en Italia desde hace más de una semana.
El detonante fue el robo que sufrieron en la casa de campo de Milán durante la final del Mundial 2026. Cuatro ladrones ingresaron a la propiedad del barrio de Galliate, donde los chicos estaban al cuidado de su abuela Nora Colosimo, y se llevaron joyas, bolsos y los pasaportes de Francesca e Isabella, las hijas de la expareja. Mientras que Maxi López firmó de inmediato la renovación de los documentos de los varones, Mauro Icardi todavía no completó el mismo trámite para que las nenas puedan regresar.
La Justicia argentina intimó este mismo martes al futbolista a completar y firmar el formulario en un plazo de 24 horas, bajo amenaza de una multa de 200 millones de pesos y otras sanciones. Horas antes, Francesca había creado su cuenta oficial de Instagram —administrada y supervisada por Wanda Nara— y, tras un primer posteo en el que se presentó, publicó el hashtag “quiero volver”. Las imágenes se viralizaron rápido y encendieron alarmas: la exposición de una nena de 11 años, en medio de una disputa que la tiene como rehén, mostró la dimensión emocional de la crisis.
El pedido público tuvo un capítulo adicional cuando el periodista Pepe Ochoa reveló que había hablado por teléfono con la nena. “Quería preguntarle a Wanda qué siente, me atendió la hija más grande, Francesca, me contó que no están bien. Le pregunté si tiene ganas de volver a la Argentina y me dijo que sí”, relató. La propia Francesca le confió: “Me quiero volver el viernes a mi país porque arranco el colegio”. Y agregó que su papá está al tanto de todo.
Esa angustia ya había sido descripta por Nora Colosimo en una entrevista días atrás. “Francesca dice: ‘¡Le vi los ojos, le vi los ojos!’, decía. La nena no duerme, llora, está traumada, vomita, tiene fiebre”, contó la madre de Wanda, en referencia al momento en que la menor vio a uno de los ladrones durante el asalto. La abuela señaló que la falta de contención del padre profundiza el sufrimiento.
Mientras tanto, Mauro Icardi hizo su propio descargo en redes sociales. Celebró que el 27 de julio la Corte de Apelaciones de Milán declaró inadmisible el recurso que Wanda Nara había presentado contra el rechazo de sus reclamos económicos en el divorcio. “Después de que me reclamaran la suma de 250.000 euros mensuales para mi ex, 65.000 euros para cada una de mis hijas y 100.000 euros mensuales por divorcio, la jueza el 1 de junio de 2026 rechazó esta locura”, dijo Mauro Icardi. Y agregó: “Hoy 27 de julio de 2026 la decisión de la Justicia italiana fue bien clara: la declararon inadmisible, cerrando así todo tipo de reclamos y pedidos”. Del otro lado, Wanda Nara escribió: “Después del terror que vivieron mis hijos, hoy sufren de la violencia de un papá que se niega por teléfono a colaborar con una firma diciendo que mis hijas no pertenecen ni deben vivir en un país de negros villeros, al cual quieren y lloran por volver”.
Las clases empiezan el lunes 3 de agosto y Francesca, que debería cursar su primer año de secundaria, sigue sin fecha de regreso. La firma que falta sigue trabando todo.
