(BUENOS AIRES).- “El club va a dialogar con su entorno la posibilidad de una salida a préstamo, sin opción ni obligación de compra”. La frase de Fabrizio Romano confirma lo que era un secreto a voces: Franco Mastantuono se va de Real Madrid. El volante argentino no entra en los planes de José Mourinho y el club blanco ya decidió cederlo para la próxima temporada.
Mourinho dio el visto bueno para la salida del ex-River, a quien el arribo de Bernardo Silva y la posible incorporación de Michael Olise terminaron de correrlo en la consideración. Mastantuono ya había perdido la pulseada con Arda Güler y ahora la dirigencia merengue le busca destino sin obligación de compra. La estrategia es idéntica a la que el club aplicó con Endrick, cedido al Olympique de Lyon para que sumara minutos y recuperara confianza.
El rendimiento de Mastantuono en el Santiago Bernabéu fue de mayor a menor durante la última temporada. El mediocampista de 18 años disputó 35 partidos —apenas 17 como titular—, marcó tres goles, no repartió asistencias y sufrió una expulsión en La Liga ante Getafe. Ese nivel irregular tuvo consecuencias directas: hace apenas dos meses, Lionel Scaloni lo dejó afuera de la lista de la Selección Argentina para el Mundial 2026, pese a que Mastantuono había integrado el proceso e incluso llegó a usar la camiseta número 10 de Lionel Messi.
La caída del pibe de River en la consideración de Mourinho se explica también por una cuestión de estilo. Su juego se superpone con el de otras figuras del plantel que hoy tienen mejor cartel. Por eso la Casa Blanca —que desembolsó 60 millones de euros por su fichaje— no piensa en una venta definitiva sino en un préstamo que le permita revalorizarse.
Los pretendientes no faltan. Más de cinco clubes de España y otras grandes ligas europeas siguen de cerca su situación. Entre los interesados asoma el nombre de Álvaro Arbeloa, quien vería con buenos ojos llevarlo al Fulham de la Premier League en la que será su primera experiencia como entrenador principal fuera del conjunto madrileño.
La posibilidad de un regreso a River, que en Núñez llegaron a fantasear a principios de junio, quedó prácticamente descartada. Germán García Grova fue contundente al revelar la respuesta del entorno del jugador: “lo veo imposible”. La dirigencia blanca prioriza las propuestas de las grandes ligas europeas, sobre todo porque el volante tiene ciudadanía europea y no ocuparía plaza de extracomunitario.
Mastantuono podrá elegir entre las ofertas que lleguen y luego regresar al Real Madrid. La definición del destino se posterga por unas semanas: en el club deben resolver primero la elección del nuevo presidente y confirmar al director técnico, un cargo para el que el propio Mourinho corre con ventaja en la carrera sucesoria.
