(BUENOS AIRES).- «A mí me mataron cuando salí, tuvieron cero empatía conmigo. Estuve encerrada más de un mes, me quería ir a full y me trataron muy mal». La descarga es de Gladys ‘La Bomba’ Tucumana, que rememoró su paso por Gran Hermano y liquidó sin filtro al panel del debate del reality.
La cantante se comunicó con Marcela Baños en Intrusos, el mismo programa que tiempo atrás había sido testigo de su propia eliminación, mientras el ciclo analizaba la salida de una actriz que abandonó la casa de Gran Hermano por un problema de salud de su madre. En ese contexto, Gladys no suavizó su experiencia: contó que cuando ella dejó el encierro, los panelistas la recibieron con hostilidad y cero comprensión.
“Los delincuentes esos que te reciben cuando salís, un desastre. Recién salida fueron las primeras personas a las que vi y me mataron. Súper hostiles fueron, lo que más me dolió es que recién veía gente”, amplió. En el estudio, Mariana Brey y Gastón Trezeguet increpaban a la nueva ex participante, y la discusión se había calentado.
La Bomba Tucumana había dejado el reality más de un mes antes y, según su relato, el reencuentro con el debate fue demoledor. “Fueron realmente asquerosos juzgándome, preguntando sobre Zunino, qué les pasa. Fue malísimo, yo no veía nadie hace mucho tiempo. Ellos me maltrataron… con qué necesidad”, repasó. La mención a Zunino, un excompañero de la casa, mostró el tono personal que adquirió el interrogatorio apenas salió.
Mientras las cámaras enfocaban a la actriz que acababa de dejar el reality por el problema de salud de su madre, Gladys sintió que el libreto se calcaba. La participante, acorralada por las preguntas de Brey y Trezeguet, enfrentaba un trámite que la cantante conocía de cerca y consideró injusto, porque ella también había pasado por ese mismo banquillo sin que nadie midiera el costo emocional.
Sus dichos reavivaron una vieja discusión: dónde termina el análisis del juego y empieza la falta de empatía. Los conductores defienden el derecho a cuestionar las estrategias y decisiones de los jugadores, pero quienes ya pasaron por esa silla denuncian que, en muchas ocasiones, no se respeta el momento de vulnerabilidad que viven tras semanas de encierro. “Recién salida fueron las primeras personas a las que vi y me mataron”, había enfatizado Gladys.
El debate sobre los límites del panel de Gran Hermano quedó instalado otra vez. “Me quería ir a full y me trataron muy mal”, repitió la cantante, y sus palabras ahora recorren las redes y los ciclos de chimentos. La pregunta que sobrevuela es cuánto se le puede exigir a una persona que acaba de salir de un confinamiento extremo y está atravesando una crisis personal.
