La fundadora del comedor Los Piletones, Margarita Barrientos, describió un escenario social cada vez más complejo y cuestionó al Gobierno por el impacto que tienen los aumentos de tarifas sobre los sectores más vulnerables. En ese contexto, aseguró que la demanda de asistencia alimentaria creció en los últimos meses y reveló que actualmente brindan comida a más de 4.000 personas por día.
En diálogo con Radio Splendid, Barrientos expresó su preocupación por las dificultades que enfrentan tanto las familias como los comedores comunitarios. Además, rechazó las declaraciones oficiales que recomendaron reducir el consumo de gas para afrontar el incremento de las tarifas y afirmó que esa realidad no puede trasladarse a quienes dependen de la asistencia social.
La situación en Los Piletones
«La verdad que es una falta de respeto lo que dice», afirmó Barrientos al referirse a la sugerencia de afrontar el aumento del gas con más abrigo. «Él seguro que no va a pasar frío. Los que van a sufrir son la gente que menos tiene, como siempre», agregó.
La dirigente social explicó que en Los Piletones las cocinas permanecen encendidas desde antes del amanecer hasta la noche porque preparan alimentos durante toda la jornada. «Los comedores que tienen gas no van a poder seguir cocinando, porque esto es una locura. Aumentó el gas, la luz y el agua, que son los servicios más indispensables«, sostuvo.
Barrientos también aseguró que la crisis económica se refleja en la cantidad de personas que llegan al comedor. «Hay mucha más gente, y gente joven, matrimonios jóvenes con hijos. Cuando les preguntás por qué vienen, siempre responden lo mismo: porque no tienen trabajo o porque no les alcanza», señaló. Según precisó, todos los días sirven desayuno, almuerzo, merienda y cena para más de 4.000 personas.

El impacto de la crisis económica
La referente social explicó que el incremento de los costos también obligó a modificar el menú que ofrecen diariamente. «Carne se come una sola vez en la semana, milanesas cada quince días y pollo todos los días», detalló, al reconocer que debieron adaptar la alimentación para poder sostener el funcionamiento del comedor.
Barrientos también contó que las donaciones particulares disminuyeron durante los últimos meses. «La gente dejó de donar porque tampoco tiene. Hay muchos que perdieron el trabajo y ya no pueden ayudar como antes. Estamos viviendo momentos muy difíciles», lamentó.
Consultada sobre qué le pediría al Gobierno, respondió que la prioridad es garantizar condiciones para seguir asistiendo a quienes más lo necesitan. «Tenemos abuelos y muchos chicos. No los puedo dejar pasar frío ni dejar de cocinar. Tenemos que seguir adelante, no volver para atrás», afirmó.
La fundadora de Los Piletones insistió en que la mejor respuesta frente a la crisis es generar empleo para que las familias recuperen ingresos. Mientras tanto, advirtió que los comedores continúan absorbiendo una demanda creciente y que cada día reciben a más personas que buscan un plato de comida ante las dificultades económicas.
