ECONOMÍA

Hernán Lacunza advirtió sobre el plan de Javier Milei: “Si falla el bolsillo, el circuito virtuoso se transforma en vicioso”

 

El exministro de Economía de Mauricio Macri alertó que el empleo y el poder adquisitivo serán claves para sostener el rumbo económico y político.

 
Hernán Lacunza
Hernán Lacunza

El exministro de Economía Hernán Lacunza analizó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y sostuvo que el principal desafío del oficialismo será sostener la mejora en la inflación sin deteriorar el empleo y el poder adquisitivo. Además, planteó que, si la situación económica de las familias empeora, el respaldo político al Gobierno podría verse afectado. En paralelo, también tomó distancia de La Libertad Avanza y consideró que el PRO debería competir con un candidato propio en las elecciones presidenciales de 2027.

En declaraciones a Gelatina, Lacunza reconoció que Milei interpretó correctamente las principales demandas sociales durante la campaña presidencial, aunque señaló que no todas sus promesas se concretaron de la manera anunciada. “El tipo identificó las tres demandas sociales… Brillante. Y le puso tres nombres de soluciones: la motosierra no es para la casta, o sea, la anticasta es retórico; la dolarización era retórica, no dolarizó pero tiene dólares. La motosierra sí la hizo, pero no es para la casta”, afirmó.

Hernán Lacunza analizó el rumbo económico del Gobierno

El exfuncionario de Mauricio Macri destacó que uno de los principales logros de la administración libertaria fue haber evitado una crisis inflacionaria aún mayor y recordó el contexto en el que asumió el actual presidente. “Tuvo ese mérito, esa virtud y con eso ganó la elección. Fue ambicioso en lo fiscal, procrastinado en lo monetario. Pero tiene un solo objetivo, que fue su mérito original: bajar la inflación”, sostuvo.

Lacunza comparó el escenario que recibió Milei con el que enfrentó Macri en 2015 y remarcó que el actual mandatario contaba con un respaldo social mucho más amplio para impulsar cambios económicos.

“Heredó una inflación de 200%, diferente a la de Macri en 2015, que heredó una inflación del 30%. Mauricio Macri ganó con el 1,5 de diferencia en segunda vuelta; éste ganó con 12 puntos. Había un mandato social que decía: ‘Sacame de acá. No entiendo si hay que dolarizar, las Leliq. Pero sácame de acá porque no sé si el mes que viene le voy a poder comprar leche a mis hijos’”, explicó.

“Si falla el bolsillo, el circuito virtuoso se transforma en vicioso”

En ese contexto, el economista sostuvo que el Gobierno logró estabilizar la inflación, pero advirtió que ahora el desafío pasa por recuperar la actividad económica y el empleo. “Yo puedo decir que la inflación de julio va a dar 2 o un poco menos. Está siempre entre 2 y 4 por ciento mensual. Hace rato, más de dos años, que está así. Y eso depende del tipo de cambio”, señaló.

Luego explicó que la evolución reciente de los precios estuvo vinculada a la estabilidad cambiaria. “En verano fue más cerca del 4 porque en la preelectoral subieron el dólar. Entonces, con un rezago pegan los precios. De octubre para acá clavaron el dólar, entonces viene bajando. Es inflación inercial”, indicó.

Sin embargo, sostuvo que la prioridad ya no debería ser únicamente la inflación. “Si yo estuviera en esa mesa, sería indiferente cuánto daría la inflación en términos populares, pero el empleo no es indiferente. Por ahí habría que ponderar más un motor que el otro porque si no se te va a complicar la sustentabilidad social y, por lo tanto, política y económica del plan”, advirtió.

Y resumió su análisis con una frase que marcó el eje de su diagnóstico: “Cuando el changuito está estable y hay empleo, hay votos; si falla el bolsillo, el circuito virtuoso se transforma en vicioso”.

Lacunza tomó distancia de La Libertad Avanza

Además del análisis económico, el exministro también habló sobre el escenario político de cara a las próximas elecciones y afirmó que el PRO debería mantener una identidad propia. “Yo milito en el PRO y creo que el PRO tiene que ser una opción independiente para el año que viene, con candidato propio. Yo no soy el PRO, soy parte. Hay otros que piensan otra cosa, pero hablo por mí dentro del PRO”, expresó.

Finalmente, también marcó diferencias con el estilo del presidente Javier Milei. “No es despectivo con este Gobierno que no quiero estar. Tengo otras ideas, tengo otras formas y las formas importan. La violencia nunca es de forma. Entiendo que el violento lo trata de minimizar, pero no. No es lo mismo un insulto que un piedrazo o un balazo”, concluyó.