(BUENOS AIRES).- «Me quiero volver el viernes a mi país porque arranco el colegio», dijo Francesca Icardi, la hija mayor de Wanda Nara y Mauro Icardi, en medio de la disputa que mantiene varadas a las dos nenas en Italia tras el robo que sufrieron en su casa de Milán. El pedido desesperado de la adolescente salió a la luz mientras su madre denuncia que el futbolista se niega a firmar los nuevos pasaportes para que puedan regresar a la Argentina.
El episodio que desencadenó la situación ocurrió durante la final del Mundial 2026, cuando cuatro ladrones ingresaron a la propiedad del barrio de Galliate, donde las chicas estaban al cuidado de su abuela Nora Colosimo. Los delincuentes se llevaron objetos de valor y los pasaportes de Francesca e Isabella, las dos hijas de la expareja. Wanda Nara se encontraba en ese momento en Estados Unidos siguiendo el partido entre Argentina y España, y viajó de inmediato a Italia para acompañar a sus hijas.
La voz de Francesca se conoció a través de una comunicación inesperada. El periodista Pepe Ochoa contó que llamó a Wanda Nara para una nota, pero quien atendió fue la nena. “Quería preguntarle a Wanda que siente, me atendió la hija más grande, Francesca, me contó que no están bien. Le pregunté si tiene ganas de volver a la Argentina y me dijo que sí”, relató el panelista. Ochoa agregó otro detalle revelador sobre el vínculo con su padre: “Pregunté si habla con el papá y me dice que Mauro está enterado de todo”. La angustia de la menor quedó expuesta en una frase contundente: “Me quiero ir y volver el viernes a mi país porque arranco el colegio”.
Wanda Nara redobló la apuesta en las redes sociales con duras acusaciones contra Mauro Icardi. “Después del terror que vivieron mis hijos, hoy sufren de la violencia de un papá que se niega por teléfono a colaborar con una firma diciendo que mis hijas no pertenecen ni deben vivir en un país de negros villeros, al cual quieren y lloran por volver”, escribió la conductora. En otro posteo, señaló que el jugador está “inscripto en el registro de padres incumplidores y con bienes embargados” y remató: “Es violento negarles su derecho de volver con su familia”. La empresaria fijó como fecha límite el inicio de clases: “Pensá en tus hijas que el 3 de agosto empiezan las clases y ya manifestaron la tristeza por tu negativa a darles lo que les robaron”.
Del otro lado, Mauro Icardi celebró en sus historias de Instagram una reciente resolución judicial que rechazó los reclamos económicos de su expareja. “Después de que me reclamaran en el divorcio la suma de 250.000 euros mensuales para mi ex, 65.000 euros para cada una de mis hijas y 100.000 euros mensuales por divorcio, la jueza el 1 de junio de 2026 rechazó esta locura”, contó el exdelantero. Y añadió que el 27 de julio la Corte de Apelaciones de Milán declaró inadmisible el recurso presentado por Wanda Nara: “La declararon inadmisible, cerrando así todo tipo de reclamos y pedidos”.
En ese clima de hostilidad judicial y mediática, Icardi compartió un enigmático mensaje que muchos interpretaron como una indirecta para el entorno de Wanda. “El rey no discute con los peones, solo sigue avanzando. No patees el tablero, todavía te toca ver cómo termina la partida. O que no te pateen como pasó en el 2024 por un tránsfuga que terminó preso”, publicó, en aparente alusión a Ana Rosenfeld, abogada y amiga de la mediática.
Mientras la disputa entre los adultos se dirime en la Justicia italiana y en las redes, Francesca e Isabella continúan sin poder salir del país. El entorno de Wanda Nara insiste en que la falta de los pasaportes es la única traba para el regreso y que la firma de Icardi sigue sin aparecer. Las clases empiezan el 3 de agosto y, por ahora, las nenas no tienen fecha de vuelta.
