(BUENOS AIRES).- “¿Daemon es tan tonto que deja a Tessarion con el ejército Hightower? Esto es lógica de las temporadas 6 y 7 de Game of Thrones”, escribió un fanático. La queja apuntó contra una decisión argumental del episodio “Rhaenyra Triumphant”, el tercero de la tercera temporada de House of the Dragon, y desató un intenso debate entre los seguidores de la serie de HBO por un descuido que, para muchos, desarma la coherencia del relato.
En el capítulo, Daemon Targaryen y sus jinetes acorralan a Ormund Hightower y exigen llevarse como rehén a Daeron, el hijo menor de Alicent y aspirante al Trono de Hierro. Un joven de cabello blanco es trasladado a Desembarco del Rey, pero cuando Alicent lo ve descubre de inmediato el engaño: no es su hijo. El truco del falso Daeron funcionó para buena parte del público, aunque la falla que encontraron los más atentos se volvió imposible de ignorar.
La inconsistencia con Tessarion
El reclamo central apunta a Tessarion, la dragona de Daeron conocida como la Reina Azul, que estaba presente durante el enfrentamiento entre Daemon y Ormund. Pese a ello, Daemon se retiró con su “prisionero” y dejó a la criatura en manos del ejército enemigo. Para una serie que dedicó tres temporadas a medir qué bando domina la guerra civil según la cantidad de dragones disponibles, la omisión resultó inverosímil para los espectadores.
Los reproches fueron más allá. El propio Daemon había manifestado antes su preocupación por tener a Daeron y a su dragona sueltos en el campo de batalla. Sin embargo, Tessarion se mostró completamente indiferente cuando se llevaron a su supuesto jinete, una reacción que, para los críticos, un guerrero Targaryen experimentado tendría que haber interpretado como señal de engaño.
La subtrama del falso Daeron no existe en Fire & Blood, el libro de George R.R. Martin en el que se basa House of the Dragon: no hay doble con el pelo teñido ni intercambio de rehenes, por lo que ni siquiera los lectores pudieron anticiparla. En defensa de la producción que encabeza Ryan Condal, el ardid del impostor explica la escasa resistencia de Ormund y prepara el terreno para su avance sobre Tumbleton, el escenario de dos batallas clave de la guerra.
Para los seguidores más atentos, reescribir el canon exige que la nueva versión cierre por todos lados, algo que —aseguran— un par de líneas de diálogo hubieran resuelto. La frustración se amplificó con comparaciones que recordaron los tropiezos de las últimas temporadas de la serie original.
A pesar del debate, “Rhaenyra Triumphant” se convirtió en el episodio mejor puntuado de House of the Dragon, una paradoja que subraya cuánto caló la producción incluso en sus momentos más discutidos. El episodio dejó abierto el camino hacia Tumbleton, donde la Danza de los Dragones promete dos de sus enfrentamientos más decisivos.
