(BUENOS AIRES).- «Está todo muy caldeado ahí adentro», reveló Daniela Pantano, la actriz que reemplazó a Laurita Fernández en La cena de los tontos, en medio de una interna que expuso cruces de egos, viejos rencores y versiones de un pasado sentimental que involucra a Pedro Alfonso. La obra, uno de los éxitos de la calle Corrientes, se convirtió en una olla a presión tras la seguidilla de cambios de elenco que arrancó con las vacaciones de Fernández en París y la posterior incorporación de Alfonso en lugar de Gustavo Bermúdez.
Pantano, a quien convocaron a último momento para ensayar este miércoles con Alfonso, se quejó por la falta de un gesto de su colega. «Quizás podría haberme mandado un mensaje personal, me hubiese gustado, sí», dijo en declaraciones a Infama, y completó con munición gruesa: «Hay mucho ego, mucho orgullo, mucha inseguridad, porque yo no le voy a sacar el lugar a nadie». La actriz remarcó que ella eligió «un caminito más de hormiga» y sentenció sin vueltas: «Nunca hay que creerse nada».
El foco más antiguo del cortocircuito lo puso sobre la mesa el panelista de LAM (América TV) Pepe Ochoa, quien recordó que ambas actrices compartieron elenco en Departamento de soltero y que Fernández no habría tolerado bien el reconocimiento que recibía su compañera. «Laurita la empezó a enloquecer: le cambió el color de pelo, le empezó a cambiar cosas», sostuvo Ochoa, mientras Pantano reconocía que cada una tomó «su camino más mediático o no» y que la relación nunca volvió a ser fluida.
En ese mismo programa, la tensión se corrió hacia la llegada de Pedro Alfonso y la sombra de un supuesto vínculo sentimental con Fernández que sobrevuela desde los tiempos del Bailando. Denise Dumas recordó que, años atrás, llegó a rumorearse que la bailarina sería su partenaire. La reacción no tardó en llegar: Paula Chaves le escribió en vivo a la conductora para desmentir cualquier historia afectiva pasada: «No mal informes, porfa, estás diciendo cualquier cosa, él no estuvo con ella». Ochoa recogió el guante y aseguró que «el foco del conflicto es Chaves, esto se remonta a un tema de hace años».
Con el runrún instalado, Pedro Alfonso habló en la puerta del teatro y le puso paños fríos al asunto. Aclaró que en su visita a la sala, días atrás, saludaron a todo el elenco —incluida Laurita Fernández— y desmintió de plano la versión de que se quedaron en la platea esperando que ella se fuera. En cuanto a su vínculo laboral presente, el productor dio por cerrada la polémica y le quitó dramatismo a las versiones de un elenco partido.
Martín Bossi, reemplazos y lo que viene
El recambio constante tampoco cayó bien en el protagonista principal. Según Ochoa, Martín Bossi estaría enojado porque quedó solo con los reemplazos mientras la obra sigue en cartel en Buenos Aires. Alfonso, que cubrirá a Bermúdez por un tiempo acotado, lo respaldó con una definición clara: «Martín Bossi lleva la obra, nosotros nos adaptamos a él».
Alfonso confirmó que su paso por La cena de los tontos se limita a ocho funciones y descartó sumarse a la gira nacional en reemplazo de Bermúdez, ya que tiene proyectos propios en Córdoba y viajes familiares previstos. Con Laurita Fernández de licencia y un elenco que muta semana a semana, la obra se sostiene en cartel mientras los cortocircuitos internos quedan a la vista del público.
