ESPECTÁCULO

¡Un gran corazón! Revelaron cuál fue el último gesto solidario de Jorge Messi antes de su partida: «100 trasplantes de…»

 

El padre de Lionel Messi impulsó en silencio un programa de trasplante de médula ósea que transformó el hospital Vilela.

 
Jorge Messi
Jorge Messi

(BUENOS AIRES).- “Él no solamente brindaba apoyo económico, sino que se ocupaba personalmente de todos los detalles”, dijo Juan Di Santo, hematólogo pediatra del Hospital Vilela. La frase describe el gesto que Jorge Messi mantuvo en silencio con la salud pública de Rosario y que se conoció tras su muerte: impulsó un programa de formación en trasplante de médula ósea pediátrico que permitió al hospital rosarino alcanzar los 100 trasplantes.

La historia se conoció después del fallecimiento de Jorge Messi, ocurrido a comienzos de agosto en Rosario a los 68 años, en la misma jornada en que Lionel Messi publicó su carta de despedida. El médico Jorge Tartaglione contó que el padre del capitán argentino se acercó al municipio rosarino con la intención de financiar tratamientos para chicos con déficit de hormona de crecimiento, la misma condición que Lionel había padecido en su infancia. “Les dijo que, cada vez que llegara un chico con este problema, su familia se iba a hacer cargo”, relató Tartaglione.

Desde el municipio le respondieron que ya cubrían esos casos y le propusieron financiar la formación de médicos especialistas en trasplantes de médula ósea. Jorge aceptó y, a través de la Fundación Lionel Messi, se contactó con el equipo de trasplante pediátrico del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona. “Al principio la formación era solo para el jefe y subjefe del sector, pero Jorge lo hizo más abarcativo”, explicó Di Santo: el programa incluyó a hematólogos, pediatras, enfermeros y hemoterapistas.

El compromiso no se limitó a los recursos. Jorge coordinaba las rotaciones con el Vall d’Hebron, gestionaba los traslados, el alojamiento y cada trámite administrativo. Uno de sus hijos esperaba a los profesionales en el aeropuerto de Barcelona y se encargaba de que no les faltara nada durante la estadía. “Su familia le ponía el cuerpo al proyecto”, resumió Di Santo.

El objetivo era que el conocimiento volviera a Rosario y se aplicara en chicos sin cobertura social. Di Santo lo precisó: “Él quería que todo ese conocimiento volviera a Rosario, y que todo este equipo fuese un vehículo para poder transmitir el conocimiento a otros profesionales, y que lo pudiésemos aplicar en niños que requieran este tipo de tratamiento y que no tengan cobertura social”.

La red formativa dio resultados concretos: el hospital rosarino alcanzó el centenar de intervenciones, una cifra impensada antes del proyecto. Tartaglione puso en valor la discreción del gesto: “Hoy ese hospital hizo ya 100 trasplantes de médula ósea. ¿No es para ponerte contento que estas cosas no se sepan? La humildad de esta gente…”.

“Ese era el objetivo de Jorge Messi. Y lo logró”, resumió Tartaglione. La capacitación permitió que chicos de Rosario sin obra social accedieran a un procedimiento de alta complejidad que antes no estaba disponible en la ciudad.