(BUENOS AIRES).- Jimena Monteverde es una de las cocineras más queridas y seguidas del país. Con su calidez y sencillez, conquistó a millones de seguidores en Instagram, donde comparte a diario recetas rápidas y fáciles para solucionar cualquier comida. Siempre tiene un as bajo la manga para los que andan a las corridas.
Esta semana, desde su cuenta de Instagram —la misma en la que publica recetas mientras conduce La cocina rebelde por Canal Trece—, Jimena Monteverde compartió una receta que definió como «el nivel de simplicidad que no sabías que necesitabas». Se trata de unas tarteletitas de calabaza y choclo, ideales para esos días en que querés algo casero pero sin pasar horas en la cocina. La propuesta es práctica, rendidora y lleva ingredientes que seguramente ya tenés en la alacena.
INGREDIENTES DE JIMENA MONTEVERDE
8 tapas de empanada
3 rodajas de calabaza
1/2 lata de choclo amarillo
1 huevo
1 cucharada grande de queso crema sin lactosa
Sal y pimienta, a gusto
Cebollita de verdeo, a gusto
Aceite, para pincelar
Como toque especial, Jimena optó por queso crema sin lactosa, pero si en casa tenés el clásico, funciona perfecto.
El paso a paso que mostró Jimena es de lo más simple. Lo primero es cortar la calabaza en cubitos, acomodarlos en una placa con un chorrito de aceite, salpimentar y llevar al horno hasta que estén tiernos. Mientras la calabaza se cocina, se pincela con aceite una placa de muffins y se coloca una tapa de empanada en cada hueco. Con los dedos, se la presiona suavemente para que tome la forma del moldecito. Usar la placa de muffins es clave: permite que cada tarteletita quede individual y bien crocante.
Una vez que la calabaza está cocida, se retira del horno y se vuelca en un bowl. Se le agrega el choclo, la cebolla de verdeo picada bien finita, el queso crema y un huevo. Se mezcla todo hasta que los ingredientes se integren bien. Con esa mezcla se rellenan las tapitas de empanada, sin pasarse para que no se desborde. Por último, se lleva la placa a horno fuerte —sin necesidad de medir temperaturas exactas— hasta que el relleno quede firme y las tapas estén crocantes y doradas.
«Ideales para esos días donde querés algo casero pero sin pasar horas en la cocina», resumió Jimena Monteverde. El resultado es un bocado crocante por fuera y bien cremoso por dentro, con el dulzor natural de la calabaza y el choclo. Perfectas para una cena rápida, una vianda o para agasajar a los chicos, estas tarteletitas se hacen con lo que tenés en la alacena y no fallan. Las tenés que probar sí o sí.
