(BUENOS AIRES).- “Las Malvinas son argentinas. Faltaba nada más la concha de tu madre. ¿No?”. La frase, lanzada al aire por un cronista de C5N, terminó de enmarcar la imagen que dejó el triunfo de la Selección Argentina frente a Inglaterra: un hincha desplegó una bandera casera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” y el gesto encendió la transmisión. La secuencia combinó fútbol, reclamo de soberanía y una incomodidad que, según planteó el conductor Jorge Rial, rozó de lleno al Gobierno nacional.
Rial analizó la repercusión del trapo y sostuvo que el episodio incomodó al oficialismo. El conductor recordó las definiciones del ministro de Defensa, Luis Petri, sobre el hundimiento del crucero General Belgrano. Petri afirmó que el ataque británico de 1982 no constituye un crimen de guerra. Frente a esa postura, en el piso del canal un comentarista devolvió: “que quede claro que Margaret Tatcher, la ídola de Milei, es un asesina. Mandó a tirar una bomba al Belgrano, mató a un montón de gente. Es una criminal”.
El mismo panelista cuestionó la política exterior de la administración libertaria. Señaló que el Gobierno recién ahora se dio cuenta de que no era negocio despreciar las Malvinas y deslizó la hipótesis de que busca un acuerdo con Estados Unidos para reemplazar al Reino Unido como potencia ocupante. “En realidad lo que quieren es que entre papá Estados Unidos a la Malvinas, o sea, cambiar de pirata”, disparó.
La irrupción de la bandera también expuso el temor de algunos sectores a que el éxito deportivo alimentara reivindicaciones. El propio Rial reveló que hubo periodistas y argentinos que admitieron frente a cámara que una victoria de la Selección los perjudicaba. “Si le va bien a la selección, cagamos. Lo dijeron, ¿eh? Frente a una cámara”, citó el conductor.
El gesto del hincha tuvo una épica particular porque la bandera era una sábana de hotel pintada con fibrón. El relator del momento lo valoró como un acto genuino, lejos de cualquier producción estética. “Es una sábana sacada de un hotel con un fibrón y le da más épica a eso; no es un cheto, un influencer, un tipo con guita que está sentado en la platea y tuvo tiempo de llamar a un artista plástico y hacer unas Malvinas y poner unas letras góticas todo hermoso, pero sin espíritu: esto fue un chabón que agarró la sábana e hizo tag”, describió.
Rial concluyó que el reclamo visual necesitaba una descarga de bronca y la síntesis llegó con la frase que cerró la transmisión: “Las Malvinas son argentinas. Faltaba nada más la concha de tu madre”. La imagen, captada por C5N, reavivó el debate sobre la soberanía de las islas en plena euforia por la victoria argentina.
