(BUENOS AIRES).- “Me vine al dentista, me están durmiendo la boca y estoy completamente aterrada porque ¿se acuerdan la última vez que tuve un problema y fue re feo?”, confesó Juana Repetto en sus historias de Instagram este jueves. La actriz compartió con sus seguidores el profundo temor que le genera ir al odontólogo luego de una mala experiencia anterior que, según contó, le cambió por completo la percepción de una consulta que antes no le generaba ninguna inquietud.
“Algo que a mí me daba nada de miedo, ahora me da pánico, estoy muy asustada”, sumó Juana Repetto mientras mostraba cómo le temblaba la mano en la sala de espera. La actriz admitió que una consulta previa por un dolor de muela derivó en un momento “re feo” que la dejó marcada.
La también conductora es mamá de tres hijos: Toribio, de 9 años, Belisario y Timoteo, y suele compartir posteos familiares con sus seguidores. En esta ocasión, Juana Repetto aprovechó para bromear sobre la anestesia y sus planes para después del turno: “Ahora vuelvo a casa y me voy a La Rural con los chicos, así que si me ven babeando ya saben por qué es”.
Momentos después de la visita al dentista, Juana Repetto no dio más detalles del procedimiento, pero dejó en claro que el miedo no le impidió cumplir con el plan de llevar a sus hijos al predio ferial.
La visita a la guardia de Toribio
En paralelo, Sebastián Graviotto, ex Gran Hermano y expareja de Juana Repetto, tuvo que llevar a Toribio a la guardia hace algunos días. “Rengo viene. ¿Qué pasó en ese piecito? Hay que ir a hacer una radiografía”, contó Graviotto en sus propias historias de Instagram al ver al nene salir del colegio con dificultad para caminar.
Toribio se resistió un poco: “¿Ahora tenemos que ir? ¿Ahora, de verdad?”, preguntó el chico, aunque finalmente accedió. Horas después, Graviotto publicó una foto del pequeño descansando y llevó tranquilidad: “Estamos bien. Esguince de tobillo leve”.
Pese a la separación, Juana Repetto y Graviotto mantienen una relación cordial para criar a los chicos. La actriz no se pronunció públicamente sobre el esguince de su hijo mayor, pero el episodio mostró una vez más la dinámica de la familia ensamblada y la buena comunicación que conservan para acompañar a Toribio, Belisario y Timoteo en el día a día.
