(BUENOS AIRES).- “Mirar hacia atrás y ver todo el camino recorrido, me llena el alma de felicidad. Materia tras materia, profesores tras profesores, notas tras notas. No hay palabras que puedan describir la emoción y felicidad que siento en este momento. Gracias a quienes en uno u otro momento me ayudaron en esta etapa. Me llevo los mejores cuatros años de mi vida. El comienzo de esta hermosa carrera”, escribió Emilia Ferrero tras recibirse de profesora de Educación Física. Hoy, a sus 26 años, la cordobesa de Calchín ya no está al frente de un aula, sino que acompaña a Julián Álvarez en las semifinales del Mundial 2026 junto a su hijo Amadeo, nacido en enero de este año.
La pareja se conoció en su pueblo natal cuando tenían 9 y 10 años y oficializó el noviazgo en 2017. Mientras Julián Álvarez daba sus primeros pasos en River, ella cursaba el profesorado y mantenía el vínculo a la distancia. En 2022, un mes después de que el delantero firmara con el Manchester City, Ferrero dejó todo en Argentina y se mudó a Manchester. Acompañó al futbolista en la conquista de la Finalíssima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. Tres años después, en 2025, la pareja volvió a hacer las valijas para instalarse en Madrid, donde el atacante se sumó al Atlético de Madrid.
El 3 de enero de 2026 nació Amadeo en España y cambió la rutina de la pareja. Emilia, que siempre mantuvo un perfil reservado y lejos de los escándalos mediáticos, empezó a mostrarse con el bebé en las tribunas durante los partidos y en las concentraciones de la Scaloneta. La actividad física sigue siendo central en su día a día: entrena al aire libre, va al gimnasio y juega al pádel, mientras compatibiliza la crianza con colaboraciones como modelo y creadora de contenido para firmas internacionales.
Con la llegada del Mundial 2026, la joven se instaló junto a su hijo para seguir de cerca a la Selección Argentina. El 12 de julio, en los cuartos de final, Julián Álvarez clavó un derechazo al ángulo en el minuto 112 del alargue frente a Suiza para sellar el 3 a 1 y meter al equipo en las semifinales. Emilia y Amadeo lo vivieron desde las gradas, como vienen haciendo desde el inicio del torneo.
Ahora la delegación argentina espera el cruce contra Inglaterra por las semifinales del certamen. La pareja, que ya festejó títulos continentales y mundiales, afronta otra definición con el respaldo de una historia que arrancó en un pueblo de Córdoba y que cada mudanza convirtió en un proyecto de vida compartido.

