La diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, Juliana Santillán (La Libertad Avanza), defendió el proyecto impulsado por el Gobierno del presidente Javier Milei para derogar la Ley del Libro y la Ley de Defensa de la Actividad Librera. La legisladora rechazó las críticas del sector editorial y sostuvo que permitir la libre competencia no representa una amenaza para la cultura.
Santillán expresó su postura a través de una publicación en X, donde cuestionó la idea de que la desregulación del mercado editorial pueda generar un perjuicio cultural. «Hablar de ‘desastre cultural’ por permitir la libre competencia es un desprecio a la capacidad del consumidor argentino», afirmó, y planteó que el acceso a los libros debe estar vinculado con precios competitivos.
Hablar de "desastre cultural" por permitir la libre competencia es un desprecio a la capacidad del consumidor argentino. ¿Por qué el sector librero debería ser una excepción a las leyes de la oferta y la demanda?. La verdadera democratización de la cultura no se logra mediante… https://t.co/1JoHziXPyb
— Juliana Santillán Juárez Brahím (@SantilanJuli223) July 19, 2026
La defensa de la libre competencia en el mercado editorial
La diputada libertaria cuestionó que la actividad librera tenga un tratamiento diferencial frente a otros sectores de la economía. «¿Por qué el sector librero debería ser una excepción a las leyes de la oferta y la demanda?», planteó. Al defender la eliminación de regulaciones que, según su visión, limitan la dinámica del mercado.
En ese sentido, Santillán sostuvo que «la verdadera democratización de la cultura no se logra mediante regulaciones que asfixian la oferta». Sino mediante el «acceso real a bienes culturales a precios competitivos». Para la legisladora, una mayor competencia permitiría ampliar las posibilidades de acceso de los consumidores.
La discusión por los monopolios y nuevos actores
Por último, la diputada también rechazó los argumentos vinculados al riesgo de concentración del mercado. Y afirmó que el temor a los monopolios puede ser utilizado para impedir la llegada de nuevos participantes. «El miedo al monopolio es, irónicamente, el mismo argumento que usan los defensores de los monopolios para evitar que nuevos actores entren a dinamizar el mercado», sostuvo.
Santillán sostuvo además que impedir la apertura del sector a plataformas digitales o grandes superficies, bajo el argumento de evitar monopolios, termina limitando la competencia en el mercado editorial. En ese sentido, defendió la derogación de las leyes impulsada por el Gobierno. Y aseguró que una mayor apertura permitiría ampliar la oferta y facilitar el acceso de los consumidores a los libros.
