(BUENOS AIRES).- «Es una paz transitoria«, sintetizan en el Gobierno Nacional sobre la tregua que busca sostener con los gobernadores dialoguistas hasta diciembre. La Casa Rosada pidió a sus legisladores bajar la confrontación con los mandatarios provinciales mientras concentra su energía legislativa en la aprobación de cinco leyes que considera prioritarias para su gestión.
La agenda definida por el Gobierno Nacional incluye el Presupuesto 2027, la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional por Malvinas, el super-RIGI, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la suspensión de las PASO nacionales. El resto de los proyectos quedó, por ahora, en un segundo nivel de importancia. La instrucción interna es separar la agenda parlamentaria del armado territorial para 2027: en Balcarce 50 consideran que adelantar la confrontación electoral puede complicar los votos que necesitan en Diputados y el Senado.
La directiva profundiza una línea que Karina Milei transmitió esta semana a los diputados libertarios: evitar insultos y ataques contra gobernadores y aliados con los que el Ejecutivo mantiene negociaciones. La secretaria general de la Presidencia no planteó frenar las aspiraciones provinciales de La Libertad Avanza, sino reducir los choques mientras el Gobierno Nacional necesita acuerdos en el Congreso. Aun así, la competencia electoral continúa: el oficialismo prevé presentarse en varios distritos y analiza entendimientos para la elección presidencial.
Diego Santilli intensificó en los últimos días la ronda de contactos con mandatarios provinciales. Mantuvo reuniones con Raúl Jalil, Juan Pablo Valdés, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Carlos Sadir y Gustavo Melella, entre otros gobernadores, y tiene más encuentros previstos. Las conversaciones abarcan Presupuesto, reforma electoral, obras y reclamos fiscales de las provincias.
El Presupuesto 2027 es el principal instrumento de negociación del Gobierno con el Congreso. La Casa Rosada confía en conseguir el respaldo de gobernadores, el PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales, aunque admite que deberá aceptar modificaciones en partidas universitarias, Discapacidad, infraestructura y pedidos específicos de los distritos. Ese proyecto, además, busca mediante su artículo 17 eliminar la movilidad automática de la AUH y las asignaciones familiares de ANSES, a través de la derogación de artículos de la Ley 27.160.
El oficialismo también trabaja en recomponer vínculos en otras discusiones abiertas. En Discapacidad está dispuesto a negociar más fondos y modificar el texto enviado al Presupuesto, después de que la incorporación de cambios sorprendiera a parte de los diputados libertarios y a Patricia Bullrich, que cuestionó públicamente que el tema no se hubiera tratado en la mesa política. En el Gobierno reconocieron «un error de coordinación» y decidieron no escalar el conflicto con la jefa del bloque del Senado. En Universidades, en tanto, busca acercar su propuesta a los reclamos del sistema para reducir el frente judicial abierto por la Ley de Financiamiento, mientras que en endeudamiento familiar construye una alternativa con sus aliados que no implique nuevas erogaciones ni una regulación amplia de los contratos privados, para evitar una nueva votación adversa.
Armado electoral en paralelo
La suspensión de las PASO nacionales en 2027 todavía necesita más respaldos, y el Gobierno Nacional vincula esa discusión con los entendimientos provinciales. En Balcarce 50 analizan esquemas de colectoras que permitirían separar en determinados distritos el respaldo a la candidatura presidencial de Javier Milei de las listas provinciales, aunque el mecanismo aún no está definido. Los funcionarios manejan una lógica de «competencia y gobernabilidad»: en algunas provincias buscan alianzas amplias y en otras candidatos propios sin romper con los gobernadores. Santa Fe es un caso que observan de cerca, con Marcos Peyrano instalándose dentro del espacio libertario mientras Nación mantiene un buen vínculo con Maximiliano Pullaro. En la Casa Rosada aseguran, además, que ya cuentan con los apoyos para el capítulo de Zona Fría y que ese acuerdo está cerrado. La tregua tiene fecha de vencimiento: en diciembre, La Libertad Avanza prevé acelerar la definición de candidaturas y competir en varias de las mismas provincias con las que hoy negocia.
