(BUENOS AIRES).- “Me tienen harta con que les da asco el telo. A ver, un hotel es lo mismo. No se hagan los fifí. ¿Qué se piensan? ¿Que en las sábanas de un hotel no hacen sus cositas?”. La frase, filosa y sin caretas, la soltó Julieta Poggio al aire de Resu en Vivo y de inmediato encendió el debate sobre los hoteles alojamiento. La influencer y exparticipante de Gran Hermano defendió la diversión de ese plan y salió al cruce de quienes cuestionan la higiene del lugar con un argumento directo: un hotel tradicional tiene exactamente la misma exposición.
“Es re divertido ir a un telo, es un re plan para mí. Me encanta”, remarcó Poggio. Lejos de compartir el pudor ajeno, explicó que disfruta de la experiencia completa que proponen esos establecimientos, pensados para garantizar el anonimato total de las parejas. La actriz viene de una seguidilla de declaraciones sin filtro sobre su intimidad, en las que dejó en claro que no le importa el qué dirán.
Uno de los puntos que más destaca Julieta Poggio es la dinámica de servicio sin contacto visual. “Eso de que no ves a nadie, de que te pasen la comida por una puertita… Ves solamente las manos de quien te atiende. A mí ya eso me da risa, me divierte”, contó. La puesta en escena, según su relato, lejos de incomodarla, la descontractura.
Para reforzar su postura sobre la limpieza, Poggio fue a un detalle concreto que suele encontrar apenas ingresa a la habitación y que, para ella, termina con cualquier prejuicio. Aseguró que al llegar al baño es habitual ver en el inodoro una banda que dice desinfectado, un certificado que equipara al lugar con cualquier otro hospedaje.
La exhermanita no esquiva las críticas y mantiene una postura firme sobre los acuerdos que la hacen feliz. En sus últimas apariciones también se refirió sin vueltas a la forma en que transita su sexualidad y su relación abierta con Fabrizio Maida, de quien dijo estar muy enamorada, aunque prefiere manejarse con libertad en ocasiones puntuales. El 21 de julio, la pareja celebró dos años de noviazgo y Poggio le dedicó un mensaje íntimo en redes: “Te amo como nunca amé a nadie. Si estamos juntos, todo siempre está bien y la vida con vos, para mí, es una fiesta”.
“Yo soy más loquita, digamos, de hacer más locuritas. Mi frase es ‘La vida es una’”, definió Julieta Poggio sobre su personalidad para la intimidad. Con ese mismo espíritu, a fines de julio blanqueó la atracción que siente por las mujeres, aunque sin buscar una proyección sentimental de fondo: “No, me gustan más los hombres, pero hay que probar todo para mí”. También detalló las reglas que sostienen su vínculo abierto con Maida: “La número uno, que fue así desde el principio: ser la prioridad de tu pareja en todo. Quieras estar, y lo quieras llevar con tu familia. La dos, ni amigos ni conocidos, nadie del círculo. Y la tercera, muy importante: cuidarse”.
A puro desparpajo, Poggio dejó en claro que para ella el hotel alojamiento es un planazo sin complejos. Las críticas por la ropa de cama o el ambiente no le hacen mella y responde con el argumento de que en cualquier lado pueden pasar las mismas cosas. La diferencia, para ella, es que en el telo nadie se entera y la pasás mejor.
