(BUENOS AIRES).- “Comparar partes del cuerpo femenino con objetos o utilizar términos despectivos para referirse a ellas me parece un retroceso”, escribió Julieta Poggio en un descargo en Instagram que encendió aún más el enfrentamiento con Mica Viciconte. La ex Gran Hermano salió con todo a defender a su amiga Daniela Celis después de que la panelista criticara cómo se viste para trabajar en un programa de streaming.
Poggio compartió un mensaje que rechaza de plano la idea de que alguien pueda dictar cómo debe vestirse otra mujer. “El respeto también es no decirle a otra persona cómo debe expresar su estética, su feminidad o su sexualidad. Mostrar un escote o no mostrarlo debería ser siempre una elección propia, nunca un motivo de juicio”, señaló, y cerró con una frase filosa a modo de indirecta: “Va para cualquier persona con ese pensamiento de mierda”.
El cortocircuito se originó en Streams Telefe, cuando Viciconte cuestionó sin vueltas la vestimenta de Celis: “No hace falta mostrar las aureolas, hay un tema de respeto con los compañeros, con todos los que estamos en la mesa, gente con familia, marido, mujer… que hay que tener un poquito de cuidado a la hora de vestirnos”. La reacción de Celis no se hizo esperar y le respondió con ironía: “Me salieron tan caras que las voy a mostrar, no voy a usar corpiño”.
Julieta Poggio también había planteado en el ciclo La Casa streaming que Viciconte le hizo a Daniela un comentario en privado antes del programa y que, pese a que su amiga le pidió que no lo dijera al aire, igual lo soltó. “Mica Viciconte le dijo a Daniela que fue muy desubicada a trabajar solamente porque tenía una remera blanca con la que se le marcaban los pezones”, detalló la bailarina.
Luego del vendaval de críticas, Viciconte publicó su propia aclaración. “Me sorprende cómo algunos medios llevan el debate para donde les conviene y cómo muchas personas opinan sin haber escuchado o entendido lo que realmente dije”, comenzó, y aclaró: “En ningún momento hablé del cuerpo de una mujer ni cuestioné la libertad de vestirse como cada uno quiera. Hablé del contexto. Lo dije en un streaming, refiriéndose a una persona que trabaja en televisión. Mi punto fue que no es lo mismo un ámbito privado, una salida o un boliche que un programa de televisión que entra a la casa de miles de familias y se emite en un horario de protección al menor”.
Pero la cosa no quedó ahí: al ver el descargo de Poggio, Viciconte la cruzó de manera frontal. “Si vas a opinar sobre algo que dije, hacelo con hechos y no inventando situaciones. Es mentira que Dani me pidiera antes de entrar que no hablara del tema. Esa conversación nunca existió”, afirmó. También negó que su comentario hubiese sido un ataque personal: “Pensar distinto no me hace machista ni mala compañera. Ser buena compañera no significa estar de acuerdo en todo. Para mí, ser mala compañera es faltar el respeto, perjudicar a un compañero o inventar cosas que nunca pasaron. Tener una opinión diferente no es eso”.
Para cerrar el capítulo, Viciconte pidió desescalar la polémica y resguardó la relación con su compañera: “Por respeto a Dani, con quien comparto trabajo y tengo una buena relación, me parece que están llevando esta discusión a un lugar que no corresponde. Nunca fue un ataque personal hacia ella, sino una opinión sobre una situación puntual”.
