(BUENOS AIRES).- «Si bien la película explora entidades sobrenaturales como demonios o espíritus vengativos del folclore, el equipo las diseñó hábilmente para que fueran visualmente atractivas y accesibles a una audiencia global», afirmó el director Choi Jung-gyu en la presentación del nuevo K-drama de Netflix, El Palacio del Este, que se estrena el 17 de julio de 2026 con ocho episodios cargados de exorcismo, acción y drama histórico.
La historia de este K-drama arranca con un crimen que quiebra la aparente calma de la corte: el príncipe heredero aparece muerto en un estanque del palacio. El miedo se apodera de los pasillos cuando empieza a correr el rumor de que el espíritu del estanque regresó para exterminar a la dinastía. Aunque el rey, interpretado por Cho Seung-woo, atribuye inicialmente las muertes a una conspiración palaciega, su escepticismo se desmorona cuando su último hijo, el príncipe Yeongan, enferma de manera repentina.
Para desentrañar los secretos que se pudren en lo más profundo del palacio real, el monarca convoca a una dupla improbable. Por un lado, Gu-cheon, un hombre con la habilidad de transitar el mundo espiritual, a quien da vida Nam Joo-hyuk. Por el otro, Saeng-gang, una dama de la corte que oye las voces de los muertos y oculta un pasado misterioso, el primer protagónico de fantasía para la actriz Roh Yoon-seo. Juntos se adentran en una investigación sobrenatural donde los fantasmas, las luchas de poder y una maldición ponen en vilo a la familia real.
El proyecto marca el regreso de Nam Joo-hyuk a la pantalla chica después de una pausa de tres años para cumplir con el servicio militar obligatorio. El propio actor contó en una conferencia de prensa en el hotel Fairmont Ambassador de Seúl que recibió la oferta mientras aún estaba en el cuartel, y que ese entorno estimuló su imaginación para meterse de lleno en el complejo papel de Gu-cheon.
La miniserie también representa un salto en la carrera de Roh Yoon-seo, quien debuta como protagonista en un drama histórico de fantasía. El veterano Cho Seung-woo, por su parte, interpreta a un rey solitario que presencia la maldición de su propia dinastía.
Un género en alza con sello coreano
Detrás de cámara, el K-drama junta a los guionistas Kwon So-ra y Seo Jea-won —creadores de las exitosas El invitado y Bulgasal: Almas inmortales— con el director Choi Jung-gyu, conocido por El juez del diablo. La dupla creativa busca cabalgar el fenómeno global del terror espiritual coreano que en 2024 explotó con la película Exhuma, un éxito que puso al folclore de la península bajo los reflectores del público internacional.
Para construir la atmósfera opresiva del palacio, los realizadores decidieron ponerle un freno al abuso de efectos especiales por computadora. Filmaron los mismos escenarios en estaciones del año completamente distintas, levantaron decorados separados para el mundo real y el reino espectral y apostaron por paletas de colores contrastantes como herramienta visual para que el espectador distinga de un golpe de vista cuándo la acción transita hacia lo sobrenatural. La miniserie llega completa a la plataforma este 17 de julio.
