Lionel Messi no tuvo el mejor rendimiento en el triunfo de Argentina contra Egipto, pero fue clave en el final, liderando la remontada con una asistencia y un gol. El capitán del seleccionado campeón del mundo se emocionó al final, con lágrimas. Y luego destacó el trabajo de todo el equipo.
«Felicidad por haber conseguido el pase, por cómo lo hicimos, se había puesto duro con el 2 a 0. Emocionante darlo vuelta otra vez, volvimos a sufrir muchísimo. Pero esto es un Mundial, todos los partidos son igualados. Muy feliz», manifestó Lionel Messi luego de la clasificación a cuartos de final.
«Fue un alivio para todos por cómo se dio el partido, no es fácil levantar un 2 a 0. Siempre digo que el grupo no baja los brazos nunca. Intenta hasta el final. Quedaba tiempo con el gol de Cuti, lo pudimos dar vuelta. Es una locura lo que hizo este grupo hoy. Muy contento porque la gente pueda seguir disfrutando. Ojalá sigamos», agregó Messi.
Cuando estalló el pitazo final del árbitro Francois Letexier, decretando el 3 a 2, Messi rompió en llanto. Es que el partido fue un sufrimiento brutal, en el que parecía que la eliminación estaba consumada con el segundo gol egipcio. Pero lo pudo revertir. Y Messi, como todos, se largó a llorar.
Penal errado
Messi se hizo cargo del remate, como siempre. Pero como pasó ante Austria, el arquero rival le frenó el tiro y evitó el gol del empate de Argentina. Así, es el cuarto penal que falla Messi en mundiales, con el de Islandia en 2018 y el de Polonia en 2022, más estos dos.
El 2 a 0 parecía eliminar a Argentina. Pero no se dio por vencido. Y Lionel Messi condujo al campeón del mundo. Una asistencia a Cuti Romero puso el descuento gracias a un cabezazo firme que superó a Shober. Siguió insistiendo y llegó el empate en una jugada con rebotes, que terminó Messi con su octavo gol en el torneo y 21° en mundiales. Un rato más tarde, llegó el gol del triunfo, de Enzo Fernández.
La emoción de Scaloni
Otro que se largó a llorar fue Lionel Scaloni. El entrenador de la Selección Argentina fue a la entrevista obligada en el campo de juego, pero apenas pudo hablar. «No puedo levantar la mirada, lo siento, estoy muy emocionado. Ya está, me tengo que ir», dijo mientras lloraba y se iba de la entrevista.
