POLÍTICA

La Iglesia convocó a dirigentes de Buenos Aires para buscar el «antídoto a la polarización»

 

El encuentro reunió a más de 500 dirigentes de distintos sectores para discutir formas de reducir la fuerte polarización política y social de los últimos años.

 

La Comisión Pastoral Social Región Buenos Aires desarrolló este sábado un encuentro con referentes de la política, gremios, universidades, organizaciones sociales y empresariales, y del Poder Judicial, quienes manifestaron su disconformidad con «el proceso político de polarización de la sociedad». En total, más de 500 dirigentes se reunieron en el Pequeño Cottolengo Don Orione, en el partido bonaerense de Almirante Brown.

¿Quiénes participaron?

Entre los participantes se encontraron el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, la vicegobernadora Verónica Magario, obispos de distintas diócesis, referentes sindicales de la CGT, CTA, UTEP, CAME, FEBA y empresariales, magistrados y los rectores Jaime Perczyk (UNAHUR), Jorge Calzoni (UNDAV), Carlos Greco (UNSAM), Pablo Domenichini (UNAB), María Alejandra Zinni (UNQ), Carlos Rodríguez (UNIPE) y Walter Panessi (UNLu).

Tras una extensa jornada de trabajo en comisiones, los participantes firmaron y difundieron un documento donde advirtieron por el «profundo proceso de polarización que impide construir una identidad común en la región y en nuestra Patria«. En este sentido, vincularon esta corriente al «predominio de intereses sectoriales que se benefician de una sociedad fragmentada y dividida«.

Las conclusiones del encuentro

Los dirigentes sostuvieron que para contrarrestarlo, la política debe recuperar su vocación de servicio al bien común y citaron conceptos de la encíclica Fratelli Tutti, del Papa Francisco. «La política no debe someterse a la economía«, enfatizaron y destacaron que tanto las expresiones liberales como el populismo pueden terminar favoreciendo este tipo de prácticas en prejuicio de los sectores más vulnerables.

Además, llamaron la atención sobre la potencial visita del Papa León XIV a la Argentina y expresaron el deseo de que contribuya a promover el diálogo ante los profundos desafíos que afronta la sociedad argentina. Al cerrar el documento, reivindicaron el diálogo social como el «antídoto a la polarización» y pidieron construir consensos para desarrollar proyectos provinciales y nacionales orientados al bien común, lejos del «politiqueo barato«.