La Cámara Federal de Casación Penal dictó este viernes un nuevo fallo que rechaza el pedido de la defensa de Cristina Kirchner. El tribunal declaró «inadmisible» un recurso que buscaba llegar a la Corte Suprema para relajar las condiciones de la prisión domiciliaria que la expresidenta cumple en su departamento.
Con esta resolución, se mantienen firmes las restricciones impuestas el año pasado en el marco de la condena por la causa Vialidad. La expresidenta mantendrá la tobillera electrónica, el régimen de visitas y las limitaciones para usar la terraza.
Los argumentos de los jueces: por qué se rechazó el pedido
El rechazo se basó en una mayoría integrada por los jueces Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña, quienes sostuvieron que los planteos de la defensa no cumplían con los requisitos legales para que intervenga el máximo tribunal del país.
Por su lado, el juez Hornos explicó los motivos por los que rechazó el planteo de la defensa de Cristina Kirchner. Según su interpretación, el uso de la tobillera electrónica es la regla prevista por la Ley 24.660 para las personas que cumplen prisión domiciliaria y cualquier excepción debe estar debidamente fundamentada.
Además, el magistrado diferenció la función de la custodia policial y el dispositivo electrónico. Mientras que los efectivos tienen como objetivo brindar protección a la expresidenta por su cargo, la tobillera permite controlar el cumplimiento de las condiciones de la prisión domiciliaria.
Sobre el pedido para ampliar el uso de la terraza del edificio, Hornos sostuvo que la expresidenta ya cuenta con acceso a un espacio abierto y que las restricciones horarias buscan preservar la tranquilidad de los vecinos.

Por su parte, el magistrado Diego Barroetaveña sostuvo que la defensa no logró demostrar que se estuvieran violando derechos de la Constitución. Según su visión, los argumentos se basaban simplemente en un desacuerdo con lo que ya habían decidido otros jueces anteriormente.
Una opinión a favor de CFK
A pesar del fallo mayoritario, el juez Mariano Borinsky votó en disidencia, es decir, a favor del pedido de Cristina Kirchner. Borinsky argumentó que el monitoreo electrónico podría ser innecesario dado que existe una custodia policial permanente. Además, sostuvo que las restricciones en el régimen de visitas podrían afectar derechos fundamentales como la privacidad y la intimidad.
A pesar de este revés, el proceso no está totalmente cerrado. La defensa de la expresidenta todavía tiene la última oportunidad de presentar un recurso de queja directamente ante la Corte Suprema para intentar que su situación sea revisada. Por el momento, la condena de 6 años de prisión e inhabilitación perpetua por la causa Vialidad sigue marcando el presente judicial de Cristina Kirchner
