(BUENOS AIRES).- La maldición de Bly Manor, la serie creada por Mike Flanagan para Netflix, se estrenó el 9 de octubre de 2020 con una propuesta que cruza el romance gótico con el terror psicológico. Se trata de la segunda temporada de la antología The Haunting y la serie de seguimiento de La maldición de Hill House.
Flanagan reunió para esta entrega a gran parte del equipo creativo y del elenco que había trabajado en la primera temporada. Sin embargo, las narraciones de las dos temporadas no están conectadas: cada una adapta una obra literaria distinta y desarrolla personajes y conflictos independientes.
El reparto incluye a actores recurrentes del director, como Victoria Pedretti, Oliver Jackson-Cohen, Henry Thomas, Kate Siegel, Carla Gugino y Catherine Parker. Todos ellos interpretan papeles nuevos y sostienen una trama que se mueve entre lo sobrenatural y lo sentimental.
Amor entre fantasmas
La serie se define como un drama y romance gótico y está vagamente basada en la novela The Turn of the Screw de Henry James. La pieza original ya es un clásico del terror victoriano, con una institutriz que cuida a dos niños en una mansión donde lo paranormal se entrelaza con sus propias emociones.
Flanagan amplifica ese cruce: el miedo nunca queda desligado del afecto. La historia avanza a través de vínculos amorosos que se van revelando entre los muros de Bly Manor, mientras los fantasmas no solo atemorizan, sino que también reflejan pérdidas y deseos.
Al ser parte de una antología, cada temporada de The Haunting funciona de manera autónoma. Los espectadores pueden ver Bly Manor sin haber pasado antes por Hill House y encontrarse con una historia cerrada que combina suspenso, melancolía y una cuidada ambientación gótica.
Netflix estrenó la serie de manera completa el 9 de octubre de 2020, con todos los episodios disponibles desde el primer día. La producción reunió a un equipo que ya había demostrado solvencia en el género con el éxito de Hill House, y en esta ocasión apostó por un tono más romántico sin abandonar las atmósferas inquietantes que caracterizan al realizador.
La ambientación en una mansión inglesa, los secretos que esconden sus personajes y una banda sonora envolvente completan una experiencia que se despliega a lo largo de nueve episodios. Flanagan vuelve a demostrar su habilidad para construir historias donde lo fantasmagórico funciona como metáfora de las heridas emocionales.
Netflix mantiene disponible La maldición de Bly Manor en su catálogo, ideal para quienes buscan una serie que le dé tanto peso al escalofrío como al enamoramiento dentro de una misma historia.
