DEPORTES

Julián Álvarez entre las presiones de Atlético de Madrid y Barcelona

 

El presidente del Barcelona presiona al delantero para que se manifieste públicamente antes de fin de mes.

 
Julián Álvarez
Julián Álvarez

(BUENOS AIRES).- "En un momento diremos que se ha acabado la vigencia de la oferta"

La frase, directa y sin margen para la especulación, la soltó Joan Laporta, presidente del Barcelona, en medio de la pulseada con el Atlético de Madrid por Julián Álvarez. Los 100 millones de euros que el club catalán puso sobre la mesa tienen fecha de vencimiento —fines de julio— y en el Camp Nou ya avisan que no van a esperar para siempre.

El Barça necesita que el delantero argentino dé un paso al frente y exprese públicamente su deseo de vestir de azulgrana. Sin una declaración clara del jugador, forzar una negociación con el club madrileño es, a esta altura, una quimera. Laporta y su equipo confían en que una manifestación explícita de Álvarez vuelva insostenible la posición del Atlético.

La oferta de 100 millones de euros fue rechazada de plano por el conjunto colchonero. El club ha reiterado que Julián no está en venta y que no aceptará esa propuesta ni ninguna otra superior. Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético, se mostró especialmente duro con Laporta en declaraciones a la web institucional. Incluso el Real Madrid presentó una propuesta de 150 millones, también desestimada por la dirigencia rojiblanca.

El Barcelona, con Deco a la cabeza de la planificación deportiva, ya maneja alternativas "ilusionantes" para el puesto de delantero centro, según dejó entrever Laporta. Pero la prioridad sigue siendo el argentino, campeón del mundo en Qatar 2022. El tiempo apremia y el ultimátum está planteado.

Julián Álvarez ya había sembrado la polémica durante el Mundial 2026, cuando reconoció ante la prensa argentina que lo mejor era una transferencia para cumplir "su sueño", una frase que en Barcelona leyeron como un guiño directo. Desde entonces, el jugador evitó volver a hablar del tema para no generar ruido durante la competencia, pero con la Copa del Mundo ya terminada, en el club catalán creen que llegó el momento de que se sincere sin filtros.

El Atlético, por su parte, se mantiene en sus trece. La postura oficial es que el jugador no se mueve y que cualquier negociación está descartada. Solo una presión directa del futbolista —algo que en el Barça consideran inminente— podría cambiar el escenario.

Mientras tanto, las fechas corren. La pretemporada del Atlético de Madrid arranca el 10 de agosto y el Barcelona debutará en LaLiga el 23 de agosto frente al Elche, en el Estadio Martínez Valero. Si Julián Álvarez va a mover ficha, el reloj ya está corriendo.