(BUENOS AIRES).- “Lautaro Martínez se quedó en el banco: estalló la polémica en Argentina”. La frase la publicó el medio italiano Spazio Inter y Lautaro Martínez le puso “Me gusta”. El gesto reavivó la discusión por la decisión de Lionel Scaloni de no darle ni un minuto en la final del Mundial 2026 que la Selección Argentina perdió ante España.
Martínez llegaba a la definición como héroe de las semifinales: su gol contra Inglaterra había metido al equipo en el partido por el título, pero en Nueva Jersey se quedó sentado en el banco de suplentes durante los 120 minutos. El posteo de Spazio Inter mostraba una imagen dividida entre el delantero y el entrenador y agregaba que la decisión de Scaloni fue el mayor error del técnico en la final.
Tras la derrota, el goleador ya había expresado su frustración ante los micrófonos. “Me hubiese gustado ayudar al equipo dentro de la cancha, pero bueno…”, dijo en caliente. Días después amplió el mensaje: “Me hubiese gustado intentar ayudar al equipo ayer adentro de la cancha, pero bueno. Gracias a toda la gente que nos acompañó en toda esta Copa del Mundo, recorriendo kilómetros y kilómetros para estar cerca de nosotros, y a toda la gente que bancó desde cada rincón de nuestro país”.
El “Me gusta” fue advertido por los hinchas casi de inmediato y desató un intenso debate en redes sociales. Muchos interpretaron la interacción como una señal de disconformidad del delantero del Inter con el cuerpo técnico. Martínez no hizo declaraciones públicas sobre el tema ni explicó los motivos del gesto, pero la secuencia de hechos alimentó las lecturas: de marcar el gol más importante del torneo a ver la final entera desde afuera, y de la declaración medida a una reacción digital que dejó expuesta una incomodidad latente en la interna del plantel.
Scaloni apostó por otros nombres en la delantera y ni siquiera recurrió al “Toro” en el alargue, una decisión que ya acumulaba críticas antes de que la interacción en Instagram le pusiera una capa extra de tensión. La imagen del “Me gusta” a una publicación que calificaba de error su ausencia encontró a la Selección en pleno duelo por la copa perdida y reabrió la pregunta sobre la relación entre el técnico y una de sus piezas más gravitantes.
