(BUENOS AIRES).- “Es simplemente un partido de fútbol”, definió Lionel Scaloni sobre la semifinal del Mundial 2026 ante Inglaterra, mientras analiza cambios en el once titular de la Selección Argentina para el choque decisivo.
La Selección ya dejó atrás el duro cruce con Suiza y puso el foco completo en la semifinal del Mundial 2026. El equipo llega con menos descanso que los ingleses, después de disputar dos alargues, una diferencia que obliga a evaluar cada puesto con lupa.
La única preocupación concreta pasa por Leandro Paredes. El mediocampista terminó el último partido con un calambre, aunque la molestia no sería de gravedad. En el mediocampo algunos rendimientos no fueron los esperados, pero el entrenador todavía no definió si mete mano.
El aspecto emocional también pesa en el análisis. El grupo llega fortalecido tras superar un arranque de torneo adverso y hoy se encuentra otra vez entre los cuatro mejores del mundo, en una reafirmación de la solidez del ciclo.
Scaloni intenta bajarle la tensión al cruce y pidió no sobredimensionar lo que está en juego, más allá de la rivalidad histórica. Para el DT, el partido es apenas “un partido de fútbol”.
El poderío inglés
Inglaterra mostró una gran capacidad ofensiva a lo largo del Mundial 2026, apoyada en sus individualidades. Argentina, en cambio, confía en su flexibilidad táctica y en la capacidad de adaptación que la trajo hasta esta instancia.
Por ahora, el entrenador mantiene el hermetismo y no da pistas definitivas. La decisión final se conocerá en las horas previas al partido, cuando defina si sostiene la base que viene de ganar o introduce variantes para contrarrestar al rival. El desafío vuelve a ser decisivo en el exitoso ciclo de Scaloni al frente de la Selección.
