(BUENOS AIRES).- “¿Una lesión? Está bien, tiene una pequeña lesión, pero está bien”, dijo Myriam Benítez, la mamá de Leandro Paredes, al llegar a Ezeiza. La frase, ambigua pero tranquilizadora, refleja el momento del capitán de Boca, que se reincorporó este martes al plantel con una fisura en una de sus costillas y la firme intención de estar a disposición para el partido del jueves ante O’Higgins por la Copa Sudamericana.
Leandro Paredes llegó al predio de Ezeiza apenas un día después del arribo de la delegación argentina desde Estados Unidos. Sin descanso, se entrenó a la par del grupo y mantuvo una charla con el entrenador Rodolfo Arruabarrena y el cuerpo médico. Lo evaluarán día a día, pero su deseo de no perderse un partido clave en La Bombonera pesa en la decisión final.
El mediocampista arrastra el golpe intercostal desde la Copa del Mundo. Disputó 696 minutos en siete partidos con la Selección Argentina, un desgaste que limitó su capacidad aeróbica en el tramo decisivo del torneo. Pese a las molestias, Leandro Paredes tuvo actuaciones destacadas, como una recuperación clave ante Egipto y un gran partido frente a Inglaterra en semifinales, antes de caer en la final contra España.
No es la primera lesión con la que convive en las últimas semanas. Antes del Mundial, ya se había desgarrado en un partido con Universidad Católica por la fase de grupos de la Copa Libertadores. Completó los noventa minutos en aquel encuentro y viajó a la cita mundialista una vez recuperado, para luego sumar el nuevo problema físico.
El cierre del Mundial lo dejó además en el ojo de la tormenta disciplinaria. Paredes fue expulsado tras una pelea con Gavi y Eric García, en incidentes que ocurrieron después del pitazo final. Videos que circularon muestran al capitán de Boca tomando del cuello a García e increpando a otros jugadores españoles.
Investigación de la FIFA y un mensaje de agradecimiento
La FIFA confirmó que investiga los hechos sobre la base de las filmaciones obtenidas. En los incidentes, además de Paredes, quedaron involucrados Nahuel Molina y Roberto Ayala, ayudante de campo de Lionel Scaloni. El mediocampista podría recibir una sanción que le impida jugar algunos partidos con el seleccionado.
Mientras tanto, Leandro Paredes ya puso el foco en Boca y dejó atrás el dolor por la derrota en la final con un mensaje en sus redes sociales: “Gracias, Argentina. Te amo hoy y siempre”. Ahora, la prioridad es el partido de ida por los 16vos de final de la Copa Sudamericana, que se juega este jueves 23 de julio a las 21.30 en La Bombonera. Nadie en el club lo descarta.
