(BUENOS AIRES).- “Los caretas no llegan lejos, los falsos tampoco”, sentenció Manuel Ibero al abandonar la casa de Gran Hermano este lunes por la noche. El público decidió su salida con el 51,2% de los votos en un versus frente a Luana Fernández, tras 141 días de competencia en Gran Hermano Generación Dorada, el reality de Telefe.
La placa negativa de la semana ya tenía a varios jugadores a salvo antes del desenlace. Santiago del Moro fue liberando a los nominados uno por uno: Juan Carlos López apenas cosechó el 0,1% de los sufragios, Emanuel Di Gioia reunió el 0,4% e Yisela “Yipio” Pintos sumó el 0,8%. La última en zafar fue Sol Abraham, con el 19,9%, lo que dejó el duelo decisivo entre Manu y Luana.
Minutos antes de las 23.30, el conductor anunció la eliminación del jugador. Antes de irse, Manu se despidió con palabras gruesas hacia sus compañeros: “Un placer coincidir con todos, los aprecio a todos, han formado parte de 141 días de mi vida. Me voy en paz, muy feliz. Espero afuera poder conocerlos en profundidad a todos. Los caretas no llegan lejos, los falsos tampoco”. La escena sacudió la casa: Yipio, desconsolada, le gritó a Sol “¡Lo lograste, forr…!” mientras se retiraba a su cuarto.
Apenas fuera del juego, Manuel repasó las etiquetas con las que entró a la casa de Gran Hermano. Dijo que sabía que entraba con mucho hate, por las cosas que se habían dicho de él por su pasado como exnovio de Zoe Bogach. “Entrar a la casa fue mi propio derecho a réplica”, afirmó, convencido de que logró mostrar quién es realmente durante los casi cinco meses de encierro.
Sobre su principal rival, Sol Abraham, fue elocuente pese a la tensión: “No es por afinidad, es porque hay que ser realista. Sol está jugando muy bien”. Incluso admitió: “De hecho me pinchó tanto que yo terminé cayendo en su juego. Es muy buena en eso. Debo reconocerlo, aunque haya cosas que hace que no comparto”.
También repasó otros vínculos de la casa. De Andrea del Boca contó que la amistad “surgió naturalmente” y que él no sabía quién era la actriz antes de entrar. “Empezamos a cocinar juntos, porque a mí me divertía mucho”, explicó. Sobre Yanina Zilli, a quien definió como “muy maternal”, confesó que en las últimas dos semanas “tuvimos un vínculo áspero; no podíamos hablar”.
Por último, el exparticipante habló de Lola Tomaszeuski, con quien tuvo un breve romance dentro de la casa de Gran Hermano. “Ya hablé con ella. En la casa siempre me pasaron cosas con ella, me gusta mucho. Ahora quiero conocerla mejor para encarar algo serio”, reveló. A su vez, admitió que la eliminación le trajo un alivio impensado: salió justo a tiempo para ver la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra junto a amigos, después de casi cinco meses de aislamiento.

