La exgobernadora bonaerense y exdiputada nacional del PRO, María Eugenia Vidal, analizó la gestión del presidente Javier Milei durante una entrevista con Luis Novaresio en A24. Si bien reconoció avances en materia económica y destacó el trabajo de algunos funcionarios, también planteó fuertes cuestionamientos al funcionamiento institucional del Gobierno y al trato hacia quienes expresan críticas.
“Las instituciones son una materia pendiente”
Vidal aseguró que el respaldo legislativo que el PRO brindó al oficialismo en las principales leyes económicas no implica un apoyo irrestricto a todas las decisiones del Ejecutivo. “Todo lo que es instituciones, para mí, es una materia pendiente de Milei. No tengo empacho ni me siento incómoda criticando al Presidente”, sostuvo. Además, agregó: “Que mi partido le haya dado el apoyo en las leyes económicas fundamentales no quiere decir que todo lo que hace está bien”.

La dirigente defendió la importancia del respeto por las reglas institucionales y reivindicó una visión republicana del ejercicio del poder. “Todo el capítulo institucional, que parece de ñoños republicanos, sí, soy una ñoña republicana, pero porque la Constitución no es un librito, define tus obligaciones y derechos. Eso para mí es importante”, afirmó.
Críticas al estilo del Gobierno y preocupación por la clase media
Vidal también cuestionó el tono que, a su juicio, caracteriza a la administración libertaria frente a las voces disidentes. “A mí no me gusta la intolerancia del Gobierno, hay poca permeabilidad a las críticas. Me ha pasado a mí”, expresó. En la misma línea, agregó: “Los insultos no me gustan por más que estén de moda. Los insultos esconden carencia de argumentos”.
Pese a esas diferencias, la exmandataria bonaerense reconoció algunos aspectos positivos de la gestión. “Siento que el Gobierno tiene un compromiso con la macroeconomía muy fuerte”, señaló, al tiempo que destacó “la buena gestión de la ministra Sandra Pettovello en Capital Humano”.
Sin embargo, advirtió que los resultados económicos todavía no llegan a una parte importante de la población. “La clase media baja de Argentina está complicada, angustiada y preocupada”, concluyó Vidal, al remarcar que ese sector continúa atravesando dificultades pese a los esfuerzos del Gobierno por estabilizar la economía.
