(BUENOS AIRES).- “Yo no creo en la muerte. A Leandro, cada vez que entro al escenario, le digo: ‘Dale, pibe. Que bajen los ángeles’”, dijo Marta González en La noche de Mirtha. La actriz compartió con Mirtha Legrand las dos heridas que la acompañan desde hace un cuarto de siglo: su lucha contra el cáncer y la pérdida de su hijo Leandro.
“Hace 25 años que estoy luchando con el cáncer. Mi oncóloga me dijo que me opere y siempre tuve gente maravillosa a disposición. La última vez que me operaron fue hace cuatro años”, detalló González. La actriz contó que en marzo de 2025 le detectaron cáncer de mama por cuarta vez. En esa oportunidad, la cirugía fue más compleja: le extrajeron piel de la espalda para reconstruirle el pecho.
Ese antecedente inmediato marcó un punto de inflexión en su tratamiento. La intervención anterior había ocurrido alrededor de 2022, según el dato que ella misma reveló en el programa, pero esta cuarta detección encendió todas las alarmas porque desde hace 25 años convive con diagnósticos y operaciones sucesivas. La actriz evitó en todo momento el tono de queja y prefirió detenerse en el acompañamiento médico que recibió: “Mi oncóloga me dijo que me opere y siempre tuve gente maravillosa a disposición”.
“Mis venitas no resisten más, entonces ahora estoy tomando la quimio oral. Así puedo salir a trabajar porque el teatro sana”, explicó. Ese nuevo esquema de tratamiento es el que hoy le permite seguir en los escenarios a pesar de la enfermedad. La quimioterapia oral reemplazó a la endovenosa porque sus venas ya no toleraban más canalizaciones, un desgaste que habla de la cantidad de ciclos acumulados en estas dos décadas y media.
El recuerdo de Leandro, el hijo de Marta González
La actriz mantiene un ritual íntimo antes de cada función: le habla a su hijo y le pide que le envíe fuerzas. “Y, en general, bajan y está en ese público que te da tanto amor”, confió. Leandro Sosa, hijo de Marta González y del músico Chiche Sosa, murió en un accidente de tránsito en México en febrero de 2001, a los 29 años.
El siniestro ocurrió sobre la carretera 95 —conocida como la Autopista del Sol— a la altura del kilómetro 342, en el trayecto que une Acapulco con Tierra Colorada. El auto que manejaba Leandro se estrelló contra un muro de concreto y volcó. Viajaba con su novia, Gabriela Bruno, y otras dos personas. La noticia sacudió a la farándula argentina en aquel verano de 2001 y, desde entonces, cada aparición pública de la actriz quedó atravesada por ese duelo.
La lucha contra el cáncer y la pérdida de su hijo se desataron casi en simultáneo. A pesar del dolor, la actriz nunca bajó los brazos y encontró en el teatro un motor y una forma de homenajearlo cada noche. En cada función, antes de que se enciendan las luces, la misma frase: “Dale, pibe. Que bajen los ángeles”.
A casi 25 años de aquel comienzo, Marta González sigue en actividad gracias al tratamiento oral que arrancó después de la cirugía de 2025. La entrevista en La noche de Mirtha dejó en claro que ni la enfermedad ni el luto le torcieron el pulso a una carrera que todavía se defiende arriba del escenario.
