(BUENOS AIRES).- «Estoy harto de los conductores y conductoras que ponen una sonrisita y después son unos déspotas con el equipo de producción. Son maltratadores, ninguneadores, aprovechadores, abusadores del poder, y hay que rendirse frente a la producción porque tienen un laburo por detrás que nadie lo ve y que en general no se valora y mucho menos económicamente», disparó Mario Massaccesi. La frase del conductor de Cuestión de Peso cayó como una bomba en el ambiente y se dio en un clima ya caldeado por el escándalo en Luzu TV por la noticia falsa de Florencia Peña sobre la salud de Jorge Messi, el padre de Lionel Messi.
El feroz descargo de Massaccesi llegó durante su visita al ciclo No Tan Pronto, donde lo consultaron sobre cómo se manejan los errores al aire. El conductor no solo habló de los famosos que culpan inmediatamente al equipo, sino que expuso lo que describió como un maltrato sistemático. «Lo primero que hacen todos es echarle la culpa a la producción», señaló, aunque aclaró que su crítica no era un mensaje indirecto para Peña: «No fue una indirecta o un tiro por elevación a ella porque lo hago todo el tiempo».
En su monólogo, Massaccesi puso el foco en la figura del productor, a quien definió como «el jamón del sándwich entre lo que le pasa a la gente y lo que nosotros le transmitimos a la gente». De acuerdo con su visión, son los más expuestos y los menos reconocidos. «Hay que rendirse frente a la producción porque tienen un laburo por detrás que nadie lo ve y que en general no se valora y mucho menos económicamente», remarcó sin vueltas.
Las críticas no se limitaron a la dinámica con los productores. Massaccesi describió actitudes puntuales dentro de los estudios que, según él, contrastan con la imagen pública de varias figuras. «Hay gente que entra a un estudio de televisión y no saluda a los técnicos», contó, y llevó la denuncia a un terreno aún más áspero al hablar de falsa sororidad en la pantalla.
La denuncia que retumba en el conflicto de Luzu
La parte más punzante de su testimonio apuntó directo contra la doble vara de quienes predican compañerismo ante las cámaras. «Hay mujeres que piden que no haya mujeres en el estudio y después se hacen las sororas, ¿entendés? ¿Cómo no va a haber buen trato en tu lugar de trabajo?», se preguntó Massaccesi. La acusación caló hondo porque el debate sobre los modos dentro de los medios de streaming había estallado justamente tras la salida de Florencia Peña de Luzu TV, un hecho que reconfiguró la discusión sobre los límites y los tratos internos en el canal.
Tres días después de las declaraciones, quien tomó distancia fue Guido Kaczka. Consultado por el panel de Desayuno Americano, el conductor marcó la cancha con claridad. «No conozco ninguno. Nunca vi uno en mi vida», afirmó Kaczka sobre los colegas maltratadores, y reforzó: «Yo trabajo hace mucho con los mismos productores».
Lejos de prolongar el enfrentamiento directo con nombres, Massaccesi bajó el tono ante la repercusión. Aclaró que su intención nunca fue iniciar una escalada de señalamientos públicos. «No hay que entrar en una ‘caza de brujas’ porque además somos todos colegas y hay familias», concluyó, dejando en claro que el mensaje había sido una advertencia general sobre el verdadero clima del detrás de escena en la televisión argentina.

