(BUENOS AIRES).- «Apenas firme contrato en su futuro club, le embargarían el sueldo», aseguró Juan Etchegoyen. La frase describe el nuevo frente de tormenta para Mauro Icardi, que arrastra una deuda de 4 millones de euros con el fisco francés.
Etchegoyen reveló la cifra en su cuenta de Instagram y explicó que la administración tributaria francesa está en condiciones de ejecutar el embargo ni bien el delantero estampe la firma con un nuevo equipo. El monto total adeudado asciende a 4 millones de euros y hasta ahora se había mantenido fuera del foco público. La deuda correspondería, según precisó Laura Ubfal en su cuenta de X, a impuestos que el jugador dejó sin pagar durante los años en los que jugó en Francia.
El mecanismo es simple y contundente: apenas Icardi acuerde un contrato de trabajo en otro club, el fisco activaría el congelamiento inmediato de sus ingresos para cobrar el pasivo acumulado. La noticia cayó como un baldazo de agua fría justo cuando el horizonte profesional del delantero empezaba a despejarse. Un club importante de Brasil le habría acercado una oferta económica muy atractiva, una alternativa que asomaba como una salida concreta para la temporada europea. Pero ese interés choca de frente con el escenario que pinta el periodista de Mitre Live.

En las últimas semanas, Mauro Icardi había regresado a la Argentina para reencontrarse con sus hijas después de casi dos meses sin verlas, en medio de los constantes cruces con Wanda Nara. Sin embargo, ni ese breve respiro familiar ni la posibilidad de ordenar su carrera le dieron tregua. Los conflictos personales y la incertidumbre profesional marcaron a fuego una estadía que el jugador había imaginado como un paréntesis de calma.
La superposición de una deuda millonaria, el riesgo inminente de embargo salarial y los frentes abiertos en el plano familiar deja a Icardi en una encrucijada. Cualquier nuevo vínculo que firme quedará expuesto al reclamo impositivo pendiente. La resolución de ese frente hará la diferencia entre empezar de cero en Brasil o seguir atado al pasivo que acumuló durante sus años en el fútbol francés.
