(BUENOS AIRES).- “Pobrecita la Aruzza tikitita… Prometiste fuegos artificiales y tus ‘pruebas’ fueron dos chispitas de pólvora mojada y una tuerca de rosca floja que palanquean”, lanzó Mauro Icardi contra Yanina Latorre en una nueva escalada de su pelea mediática. El futbolista reapareció este domingo en Instagram con una serie de historias cargadas de sarcasmo, en las que volvió a fustigar a la conductora por la falta de contundencia de las pruebas que había prometido.
“Día lluvioso y…. Deseando que llegue el lunes para ver las pruebas, pero resulta que el finde abrimos el paraguas y al final no hay nada y ¿cambiamos de tema?”, escribió Icardi en una primera postal. Con ese mensaje irónico dejó en claro que sigue atento a cada movimiento de la panelista y que esperaba una revelación que, según él, nunca llegó.
La ofensiva continuó con insultos directos: “¡¡¡Ayyyyyyy. Aruzza, Arruza o mejor dicho chiruza!!!”, disparó. Después compartió una captura de una historia en la que Latorre había escrito “Cuando tengo fotos, tengo chats y pruebas, besis”, y la cruzó con una chicana filosa: “¿Te habrán hackeado la cuenta a vos también o andabas medio copete y no te acordás?”. Para rematar, posteó un video de la conductora en el que se la escucha decir “No tengo pruebas”, precedido por la frase “Tres doritos después”.
El cruce se reavivó porque Latorre aseguró que la China Suárez mantuvo un romance con Franco Deambrosi, un piloto de 26 años. Icardi reaccionó con otro mensaje mordaz: “¿Se te apagó la mecha o qué pasó? Hablaste mucho y demostras poco. Pensé que estabas para más”.
Latorre no tardó en contestar y eligió el sarcasmo. A través de sus historias de Instagram, la conductora le preguntó con ironía a Mauro Icardi si no estaba jugando el Mundial y si tenía vida, en alusión al torneo que se disputa en ese momento y del que el delantero no forma parte. Además, Latorre lo calificó de “payaso” y redobló la respuesta, lo que sumó un nuevo round a un enfrentamiento que no da señales de tregua.
La guerra de declaraciones entre ambos mantiene el tono subido y, hasta ahora, ninguno mostró intenciones de bajarle el volumen. El cruce expone el deterioro del vínculo entre la panelista y el goleador, que desde hace semanas sostienen un ida y vuelta constante con acusaciones, ironías y chicanas que se retroalimentan en las plataformas digitales.
