(BUENOS AIRES).- «Hicimos una pequeña apuesta: si gano yo, tiene que pagar las vacaciones; si gana ella, elige el destino y pago yo», contó Maxi López. El exfutbolista reveló el particular desafío que lanzó junto a su esposa, la modelo suiza Daniela Christiansson, en la previa del duelo entre la Argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026.
La apuesta no tiene término medio y pone en juego el próximo descanso de la pareja. Si la Selección Argentina avanza a semifinales, Christiansson se hará cargo de todos los costos del viaje. En cambio, si el equipo europeo da el batacazo, el propio Maxi López pagará la totalidad de las vacaciones y su esposa tendrá el privilegio de elegir el destino sin objeciones.
A pesar del juego, el exdelantero dejó en claro su postura de cara al encuentro. «Es picante, linda, pero bien. El corazón está con la familia, con mis hijos, pero hoy quiero que gane Argentina, que siga avanzando. No creo que haya problema», expresó el exjugador surgido de River, que hoy oficia de analista para el canal Telefe durante la cita mundialista.
Mientras la albiceleste se prepara para el choque, la distancia también juega su papel. «Ahora ella está en Suiza. Lo vivo con total tranquilidad», dijo Maxi López entre risas, dejando ver que la rivalidad deportiva quedará puertas adentro y con mucho humor. La declaración completa del exfutbolista tuvo lugar este 11 de julio, cuando palpitaron el cruce que definirá quién de los dos pone la billetera para el próximo viaje.
El abrazo con Messi
Más allá de la apuesta familiar, Maxi López protagonizó uno de los momentos más emotivos de la cobertura televisiva durante la previa del partido ante Jordania. En plena entrada en calor, Lionel Messi se apartó de sus compañeros y fue directamente a saludarlo, un gesto que conmovió al exfutbolista hasta las lágrimas.
«Les voy a contar una cosa. Me parece que lo abracé muy fuerte. Le di el abrazo de todos los argentinos. Fue un abrazo apretado, sentido y hermoso por lo que lo quieren mis hijos», relató con la voz entrecortada. La emoción lo desbordó al recordar el vínculo que forjaron en Cataluña; incluso alcanzó a balbucear: «Verlo a él, verlo a Rodri De Paul… Me emociona».
Ambos compartieron plantel en el Barcelona entre 2005 y mediados de 2006. «Compartimos muchas cosas», sintetizó el hoy analista. Ahora, el resultado ante Suiza definirá quién de los dos paga las próximas vacaciones.
