ESPECTÁCULO

¿Volverá tu ex? La Astrología revela la verdad sobre el Mercurio retrógrado

 

Las parejas del pasado vuelven, pero no es para quedarse.

 
Astrología
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(BUENOS AIRES).- “El regreso de parejas del pasado durante este tránsito no es una casualidad, es una regla”, explicó Redacción Pronto. El Mercurio retrógrado que se despliega sobre Cáncer durante casi todo julio de 2026 —la fase activa termina el 23 de julio— marca, para la Astrología, una intensa revisión de los contratos emocionales y la vuelta de viejos amores.

La retrogradación de Mercurio en el signo más sensible del zodíaco no pide lógica, sino que sumerge de lleno en el terreno de los afectos y la memoria emocional. “Esta energía no nos pide lógica ni análisis fríos; nos sumerge directo en el terreno de los afectos, los contratos emocionales y la revisión de nuestras relaciones más íntimas”, señaló la publicación. La fase de sombra quedó atrás a mediados de junio y la mente ya funciona con otro ritmo: más lenta, nostálgica y propensa a abrir archivos del pasado.

El plano de la pareja se convierte en el escenario principal. La exaltación de la sensibilidad lleva a idealizar lo que ya fue y a olvidar los motivos de ruptura, lo que dispara la reaparición de ex parejas con mensajes, llamados o encuentros inesperados. La Astrología remarcó que no se trata de reabrir la puerta para quedarse, sino de “obtener respuestas, cerrar ciclos pendientes o entender qué patrones del pasado seguimos repitiendo en el presente”.

Además de la nostalgia, emergen viejos reclamos y “facturas guardadas en el fondo del corazón”. “Es una temporada de revisión de cuentas afectivas: ¿estamos dando de más?, ¿nos estamos protegiendo en exceso por miedo a que nos lastimen?”, planteó la nota astrológica. La comunicación se carga de hipersensibilidad: se tiende a leer entre líneas y a reaccionar de manera defensiva. La recomendación que dejó la publicación es clara: “antes de saltar ante un comentario, conviene respirar y postergar las conversaciones cruciales de pareja para finales de mes, cuando la niebla emocional empiece a disiparse”.

Los signos y su tarea afectiva

Los signos cardinales —Cáncer, Capricornio, Aries y Libra— reciben el impacto en primera línea y con mayor intensidad. Cáncer atraviesa un reseteo total de su identidad y necesidades afectivas; Capricornio revisa de frente las conversaciones postergadas en la pareja y las sociedades; Aries y Libra lidian con la tensión entre las demandas del hogar y sus ambiciones profesionales, forzados a equilibrar dónde ponen contención y energía.

Los signos de agua y tierra —Escorpio, Piscis, Tauro y Virgo— navegan el mes con mayor fluidez. Escorpio y Piscis encuentran canales de sanación profunda a través de la intuición y la reconexión con viejos afectos desde un lugar maduro. Tauro y Virgo aprovechan para resolver malentendidos familiares del pasado y reconstruir puentes afectivos mediante la escucha activa y la empatía.

Por el contrario, los signos de aire y fuego —Géminis, Sagitario, Leo y Acuario— se sienten incómodos ante tanta densidad emocional. Acostumbrados a la lógica y el movimiento constante, perciben el entorno como dramático o excesivamente lento. La mente no les funciona con la rapidez habitual y les cuesta descifrar los reclamos emocionales de quienes los rodean. La enseñanza para este grupo, según la Astrología, es bajar las revoluciones, tolerar las pausas y aceptar que el lenguaje del corazón no siempre responde a la razón.