(BUENOS AIRES).- “El martes va a tener que dar explicaciones, porque estuvo con 12 personas en su departamento. Esta semana que cayó la policía en su casa, por ruidos molestos. Entraron a su departamento y estaba ella con amigas y un par de amigos”, reveló Pepe Ochoa en LAM. Morena Rial, que goza de prisión domiciliaria, podría enfrentar un revés judicial por estas reuniones sin autorización y hasta perder ese beneficio mientras busca la libertad condicional.
Esta semana, la policía llegó al edificio de Morena Rial por una denuncia de ruidos molestos y, al ingresar, encontró a la mediática acompañada de varias personas. El encuentro violaba las condiciones de su arresto domiciliario, que le exige permanecer en la vivienda sin recibir visitas no autorizadas.
No fue la primera vez: tres semanas atrás, Morena Rial ya había organizado una reunión con amigos polémicos —gente que estuvo detenida y las mismas amigas con las que robó los camarines de LAM—, lo que agrava el panorama. Aquel episodio también se realizó sin el aval de la Justicia y suma elementos en su contra.
Ochoa detalló que en el departamento había 12 personas, y por eso este martes deberá dar explicaciones. La causa que la mantiene en prisión domiciliaria podría volverse en su contra si se comprueba que incumplió las normas de manera reiterada. Según contó el panelista, la hija del conductor viene tirando de la cuerda desde hace semanas: mientras sus abogados intentan conseguir la libertad condicional, ella multiplica los encuentros sociales sin permiso judicial.
Ese comportamiento es incompatible con el beneficio que hoy la sostiene fuera de una celda. El episodio de los ruidos y la posterior inspección policial dejaron en evidencia que Morena Rial no está respetando las restricciones, y la fiscalía podría pedir que se revoque la domiciliaria y que vuelva a un penal. La definición queda en manos del juez, que espera las explicaciones de la acusada este martes, con la posibilidad de que ese mismo día le comuniquen el fin de su prisión domiciliaria.
