(BUENOS AIRES).- “Yo renuncio. Yo me voy, no vengo nunca más”, llegaron a decir futbolistas de la Selección Argentina en la intimidad de la concentración, según reveló el periodista Eduardo Feimann. La confesión se la hizo el padre de uno de los jugadores y describe la tensión que rodeó al plantel en la previa del último partido por la clasificación al Mundial 2026, el torneo que organizarán Estados Unidos, México y Canadá.
Feimann contó que el familiar le detalló que 36 horas antes de ese encuentro se desató una andanada de operaciones de prensa contra el equipo. “Arrancaban operativos mediáticos en contra, no solamente de los dirigentes de AFA, sino también del equipo y en especial de Messi y de varios jugadores”, señaló el periodista sobre la charla que mantuvo con el padre.
El operativo buscó instalar en varios medios, a través de columnistas afines, que la relación entre los jugadores, el cuerpo técnico y la Asociación del Fútbol Argentino era pésima, una versión que según el testimonio recibido por Feimann nunca se ajustó a la realidad. Las publicaciones apuntaban con particular dureza contra Lionel Messi y otras figuras del plantel, en un intento por minar la concentración del grupo en la recta final de la clasificación mundialista.
El relato incluyó rumores insólitos que escalaron hasta el vestuario. “Había todo un rumrum que se hizo trascender a través de las redes Que el FBI estaba en el estadio para detener a Chiquitapia Y eso se comentó dentro del vestuario Y que iba a haber un revuelo brutal porque el FBI iba a entrar al vestuario”, repasó Feimann. Incluso se mencionó al dirigente Rodolfo Donofrio como un posible reemplazante de Claudio Tapia al frente de la AFA ante una eventual caída del presidente.
En medio de ese torbellino de versiones, el malestar de los jugadores fue mayúsculo. “En ese revoleo, jugadores de la selección diciendo, yo renuncio. Yo me voy, no vengo nunca más”, reiteró Feimann, y describió el impacto que esas horas tuvieron en la cabeza de los futbolistas. La amenaza de abandono masivo sobrevoló la concentración mientras los operativos seguían su curso.
A pesar de las amenazas de renuncia cruzadas en el búnker albiceleste, la convivencia puertas adentro nunca se resquebrajó. “Este papá de uno de los jugadores me cuenta que el clima entre ellos es espectacular. Siempre fue espectacular”, afirmó el periodista. La solidez del grupo le permitió blindarse de los ruidos externos y sostener la unidad en cada partido del camino al Mundial 2026.
El episodio vuelve a poner el foco en la presión que soporta el equipo que dirige Lionel Scaloni, que en el último ciclo acumuló dos títulos de Copa América y un subcampeonato mundial. Con el Mundial 2026 en el horizonte, el vestuario se mantiene unido incluso ante las versiones más descabelladas que buscaron desestabilizarlo.
