(BUENOS AIRES).- La Justicia rechazó este lunes el pedido de Vasco da Gama para obligar al consorcio administrador a poner el estadio a disposición para la revancha ante Boca. El encuentro está programado para el martes 20 de octubre a las 21.30 en Brasil, aunque todavía no tiene sede confirmada.
La jueza Adriana Marques dos Santos Laia Franco fundamentó el rechazo en las diferencias entre los informes técnicos presentados por Vasco y la concesionaria del Maracaná. Los documentos no coinciden sobre las condiciones del césped ni sobre su recuperación. Vasco sostiene que el partido podría jugarse sin provocar daños irreversibles, mientras que la administración del estadio presentó documentación que advierte riesgos para el campo.
La resolución no es definitiva y Vasco todavía puede recurrirla. El fallo rechazó la medida cautelar que buscaba obligar al consorcio a habilitar el escenario, pero no definió de manera final dónde se jugará la revancha. La posibilidad de apelar mantiene abierta esa instancia judicial mientras el club sigue buscando una sede que cumpla con las condiciones de la competencia.
La primera alternativa de Vasco es São Januário, su estadio habitual, aunque actualmente no alcanza la capacidad exigida para una semifinal. El reglamento fija un mínimo de 30.000 espectadores para esta fase. Por esa diferencia de aforo, el club también gestiona cambios en el estadio para intentar que pueda ser autorizado.
En las últimas semanas, Vasco avanzó con gestiones para ampliar el sector visitante de São Januário y presentó un plan operativo ante las autoridades de Río de Janeiro. Esos pasos todavía requieren distintos avales, incluida la aceptación de la Conmebol para disputar allí una semifinal pese a que el estadio no cumple originalmente con el requisito de capacidad. Boca había planteado como condición principal contar con entradas suficientes para sus hinchas.
El Nilton Santos aparece como otra opción porque tiene la capacidad necesaria para recibir el partido. Su superficie sintética, sin embargo, genera dudas en Vasco. La Justicia señaló que existe una manifestación de la Policía Militar que considera viable jugar allí, aunque esa opinión no confirmó que el encuentro vaya a disputarse en ese estadio.
La ida se jugará el martes 13 de octubre a las 21.30 en La Bombonera. La revancha está prevista para el martes 20, también a las 21.30, pero el calendario oficial de semifinales mantiene la sede en Brasil como “Estadio a Confirmar”. Vasco puede recurrir el rechazo del pedido sobre el Maracaná y, al mismo tiempo, necesita resolver si São Januário u otra alternativa recibe las autorizaciones pendientes.
