(BUENOS AIRES).- La Justicia de Río de Janeiro rechazó este lunes el pedido de Vasco da Gama para jugar la revancha de la semifinal de la Copa Sudamericana ante Boca en el Maracaná. El fallo negó la medida urgente con la que el club buscaba asegurar ese estadio y dejó sin confirmar la sede del partido de vuelta. Ahora, Vasco da Gama debe resolver dónde ejercerá la localía y presentar una alternativa que se ajuste a las condiciones de esta instancia.
El club había presentado una medida cautelar para obligar a la administración del Maracaná a ponerlo a disposición. La jueza Adriana Marques dos Santos Laia Franco rechazó el planteo porque encontró diferencias entre los informes técnicos presentados por las partes sobre el estado del césped y su recuperación. Ante esas posiciones contrapuestas, consideró que no había elementos suficientes para conceder una decisión de urgencia.
El reglamento de la Conmebol exige estadios con capacidad para 30.000 espectadores desde las semifinales. La norma reduce las opciones de Vasco da Gama en Río de Janeiro: su escenario habitual, São Januário, está por debajo del límite, mientras que cualquier alternativa debe cumplir con el aforo requerido. El requisito rige desde esta instancia del torneo y condiciona qué estadio puede recibir el partido de vuelta.
São Januário tiene capacidad para 20.419 espectadores bajo las condiciones actuales de seguridad, una cifra inferior al mínimo reglamentario. Por eso, el estadio no aparece como una solución directa para Vasco, aunque sea su casa habitual. El club todavía puede insistir ante la Conmebol para pedir una autorización especial, pero esa posibilidad depende de que el organismo acepte la excepción y habilite el escenario.
El Nilton Santos, estadio de Botafogo en Río de Janeiro, aparece como la principal alternativa porque cumple con la capacidad exigida. El obstáculo es la superficie: el campo tiene césped sintético, una característica que Vasco cuestionó durante la disputa judicial. El club sostuvo que jugar allí no sería una opción equivalente por las condiciones del terreno, de modo que la sede que se ajusta al aforo no resuelve su objeción sobre el tipo de cancha.
La dirigencia de Vasco da Gama había desplegado gestiones en paralelo: mientras negociaba con las autoridades, acudió a la Justicia para reclamar el uso del Maracaná. En su presentación, argumentó que existían antecedentes de partidos disputados con pocos días de diferencia en ese estadio y cuestionó los criterios técnicos utilizados para rechazar la solicitud. El fallo no concedió la cautelar y, por ahora, no modificó el mapa de alternativas que el club debe evaluar.
La ida está programada para el martes 13 de octubre a las 21.30 en La Bombonera. La revancha también está prevista para el martes 20 de octubre, a la misma hora, pero la sede brasileña sigue sin confirmación oficial: la Conmebol la mantiene identificada como «Estadio a Confirmar». La fecha y el horario están definidos; queda pendiente que Vasco determine dónde recibirá a Boca.
