(BUENOS AIRES).- “Voy a intentar aumentar el espacio de visitante en São Januário”, dijo Pedrinho, presidente de Vasco Da Gama. El club brasileño busca que la revancha ante Boca, prevista para el martes 20 de octubre, se juegue en su estadio, aunque la sede todavía no fue confirmada y la CONMEBOL exige condiciones que hoy no cumple.
La serie entre Boca y Vasco comenzará el martes 13 de octubre en La Bombonera y se definirá una semana después en territorio brasileño. A menos de un mes del partido, el escenario de la revancha continúa sin confirmarse, mientras Vasco Da Gama sigue buscando una alternativa para ejercer la localía.
São Januário no alcanza la capacidad mínima de 30.000 espectadores que la CONMEBOL establece para una semifinal de la Copa Sudamericana. El reglamento también contempla una cantidad específica de entradas para los hinchas visitantes, por lo que ampliar únicamente el sector destinado a Boca no resolvería todas las exigencias que impiden autorizar el estadio.
Pedrinho explicó que intentará aumentar el espacio para los simpatizantes de Boca en São Januário. El presidente de Vasco Da Gama también destacó que mantiene una buena relación con Juan Román Riquelme y que buscará garantizar las condiciones necesarias para los hinchas del club argentino. La intención del dirigente es que la CONMEBOL acepte una solución excepcional y permita disputar allí la semifinal.
La alternativa del Maracanã perdió fuerza después de que el consorcio que administra el estadio rechazara el pedido de Vasco Da Gama para utilizarlo el 20 de octubre. El rechazo tuvo como argumentos el calendario cargado y el desgaste del campo de juego. Por ese motivo, el conjunto brasileño volvió a concentrarse en la posibilidad de jugar en São Januário, aunque esa opción todavía requiere una autorización excepcional de la CONMEBOL.
El cupo que reclama Boca
Boca pretende recibir el cupo de localidades que fija el reglamento para el equipo visitante. En una semifinal de la Sudamericana, el club local debe poner a disposición un mínimo de 4.000 entradas, salvo que exista una sanción, una orden judicial o una disposición de seguridad que impida el ingreso del público visitante. La definición del estadio tendrá un impacto directo sobre la organización del viaje de los hinchas de Boca a Río de Janeiro.
La CONMEBOL necesita que la sede de la revancha quede definida al comienzo de octubre. El reglamento establece que el escenario debe determinarse diez días antes del partido, por lo que Vasco Da Gama deberá resolver la localía dentro de ese plazo. Hasta ahora, São Januário sigue sobre la mesa por iniciativa de Pedrinho, mientras Boca espera que se cumpla el cupo correspondiente para sus simpatizantes.

