(BUENOS AIRES).- «En este momento estamos evaluando todas las posibilidades. Incluso São Januário, Maracaná y Engenhao (Nilton Santos). Nuestra prioridad es jugar en Río», explicó Admar Lopes, director deportivo de Vasco da Gama, sobre el partido de vuelta ante Boca por las semifinales de la Copa Sudamericana. El club brasileño no podrá recibir al Xeneize en su estadio tradicional por las exigencias de capacidad de la Conmebol y ya analiza las alternativas disponibles para disputar el encuentro.
La serie entre ambos equipos se disputará durante las semanas del 14 y 21 de octubre. La ida tendrá lugar en La Bombonera, mientras que Vasco será local en el segundo encuentro, aunque todavía no existe una confirmación oficial sobre el escenario que alojará ese partido definitorio por un lugar en la final.
El problema para el conjunto carioca es que São Januário, su casa habitual, ronda los 20.000 espectadores de capacidad, por debajo de los 30.000 que exige la Conmebol para las semifinales de la competencia continental. El reglamento además establece que no se pueden instalar tribunas temporales para alcanzar el aforo requerido, por lo que la dirigencia quedó obligada a buscar otra sede.
El Maracaná, la principal alternativa
El estadio que encabeza la lista de candidatas es el Maracaná, un escenario que Vasco ya conoce y que cuenta con una capacidad ampliamente superior a la exigida por el organismo continental. La otra opción en carpeta es el Nilton Santos, propiedad de Botafogo. Ambos cumplen con las condiciones necesarias para recibir un partido de esta instancia, aunque restan resolver diferentes cuestiones antes de tomar una determinación definitiva.
El propio Lopes evitó anticipar una decisión y señaló que todavía es «muy prematuro» brindar información concreta. El dirigente también explicó que tanto la CBF como la Conmebol pueden intervenir en la elección del escenario. En Vasco esperan que durante los próximos días haya novedades respecto del estadio que finalmente recibirá al Xeneize.
El cambio de sede no es un dato menor para Boca, que ya pisó los dos estadios candidatos. El conjunto de Rodolfo Arruabarrena disputó en el Maracaná la final de la Copa Libertadores 2023 ante Fluminense, mientras que el Nilton Santos también le resulta conocido: allí enfrentó a Botafogo durante la Libertadores 2012.
Para Boca Juniors, la serie representa la chance de volver a una final internacional después de aquella definición continental en Río de Janeiro. Arruabarrena ya comenzó a preparar la serie sabiendo que su equipo deberá viajar a Brasil para cerrar la llave, tras abrir la llave como local en La Bombonera.
Mientras el Xeneize ajusta detalles en Buenos Aires, en Río de Janeiro la dirigencia de Vasco mantiene como prioridad mantener la localía dentro de la ciudad y en los próximos días debería confirmar dónde se jugará el partido que puede definir al finalista de la Copa Sudamericana.
