(BUENOS AIRES).- Vasco da Gama formalizó su pedido para utilizar el Maracaná en la revancha ante Boca por la semifinal de la Copa Sudamericana, prevista para el martes 20 de octubre a las 21.30. La negativa de Flamengo y Fluminense abrió un conflicto que podría terminar en la Justicia, mientras la sede del partido continúa sin confirmarse.
La Conmebol confirmó que la serie comenzará el martes 13 de octubre a las 21.30 en La Bombonera. La definición será exactamente una semana después, también a las 21.30, en Brasil, pero todavía no está resuelto el estadio en el que Vasco da Gama ejercerá su localía.
El Maracaná está administrado por el Consorcio Fla-Flu, por lo que la autorización depende de Flamengo y Fluminense. El pedido ya fue presentado formalmente y ambos clubes deben evaluar si existen las condiciones para recibir allí un partido de esa magnitud, aunque la negativa de ambos equipos complicó la intención del conjunto brasileño.
El calendario aparece como uno de los principales obstáculos para la cesión del estadio. Fluminense tiene un compromiso el 14 de octubre y Flamengo tiene previsto jugar en el Maracaná el 22, apenas dos días después de la revancha. El estado del campo y el corto intervalo entre esos encuentros forman parte de los argumentos que dificultan que el escenario sea habilitado para Vasco.
La alternativa y la posible vía judicial
El reglamento de la Copa Sudamericana establece que, desde las semifinales, los partidos deben disputarse en escenarios con una capacidad mínima de 30.000 espectadores. São Januário, la cancha habitual de Vasco da Gama, no alcanza ese requisito y por eso el club debe trasladar su localía para enfrentar a Boca. La exigencia reglamentaria es la razón por la que el equipo carioca no puede disputar la revancha en su estadio habitual.
El Estadio Nilton Santos aparece como la alternativa dentro de Río de Janeiro si el Maracaná queda descartado. Ese escenario también cumple con la capacidad exigida por la Conmebol y podría recibir la revancha, aunque Vasco da Gama todavía busca que el partido se juegue en el estadio que solicitó formalmente.
La Justicia es la otra vía que analiza Vasco da Gama si no alcanza un acuerdo con el Consorcio Fla-Flu. El club tiene antecedentes de haber acudido a los tribunales para intentar garantizar su derecho a disputar partidos en el Maracaná, por lo que esa posibilidad vuelve a quedar sobre la mesa ante la falta de autorización.
Boca deberá viajar a Río de Janeiro para definir la serie y todavía no conoce el escenario. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena jugará la ida el martes 13 de octubre en La Bombonera y tendrá la revancha el martes 20 a las 21.30, con el Maracaná como objetivo de Vasco y el Estadio Nilton Santos como alternativa concreta.
