(BUENOS AIRES).- “Si supiera cómo parar a Messi sería el mejor”, lanzó Kyle Walker en la previa de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, un duelo que tendrá al capitán argentino frente a la selección inglesa por primera vez en una Copa del Mundo.
El defensor inglés, uno de los más rápidos del circuito, no anduvo con vueltas y admitió que Lionel Messi sigue siendo un futbolista prácticamente imposible de descifrar. Para Walker, si alguien tuviera la fórmula exacta para anularlo, estaría sin discusión entre los mejores marcadores del planeta.
Esa mezcla de admiración y preocupación no es un capricho personal del lateral. Jordan Pickford, arquero del equipo británico, también terció en la misma línea y aseguró que la clave no pasa por hipnotizarse con el rosarino: “No deben enfocarse únicamente en Messi, sino en toda la estructura del equipo de Lionel Scaloni”, explicó.
Desde el banco inglés manejan una lectura parecida, aunque con un matiz táctico concreto. Thomas Tuchel, el entrenador que conduce a Inglaterra en este Mundial 2026, reconoció que pensar una marca personal sobre el número diez argentino “es una posibilidad” que le dio vueltas por la cabeza en las últimas horas.
Walker conoce muy bien el desafío que representa Messi. A lo largo de su carrera enfrentó a algunos de los mejores delanteros del mundo, pero el argentino le plantea una dificultad diferente por su capacidad para aparecer en espacios inesperados y tomar decisiones en segundos. El defensor inglés también sabe que Messi no necesita participar constantemente para ser determinante: un pase filtrado, una asistencia sin mirar o un cambio de ritmo en tres cuartos de cancha alcanzan para torcer un partido de máxima exigencia.
Por eso, la preparación inglesa tiene un eje central de cara a esta semifinal del Mundial 2026: evitar que el capitán argentino reciba cómodo. El equipo dirigido por Tuchel analiza distintas estrategias para reducir su influencia, consciente de que en una instancia así cada detalle puede definir la serie.
Del otro lado, Argentina llega con la confianza de un equipo que ya sorteó tormentas en el torneo y con Lionel Scaloni insistiendo en la fortaleza grupal. La semifinal, cargada de historia entre ambas selecciones, representa el primer cruce mundialista de Messi contra los ingleses, un dato que sobrevuela cada análisis previo.
Mientras Inglaterra busca el antídoto, el mensaje de Walker dejó una certeza incómoda para sus propios compañeros: incluso quienes tienen la responsabilidad de frenarlo saben que descifrar a Messi sigue siendo uno de los rompecabezas más complejos del fútbol.
