(BUENOS AIRES).- “Es un privilegio jugar contra él, es un privilegio ser parte de su historia”, dijo Granit Xhaka, capitán de Suiza, en la previa del duelo ante la Selección Argentina por los cuartos de final del Mundial 2026. El mediocampista no ocultó su admiración por Lionel Messi y adelantó el plan para frenar al astro argentino.
Xhaka profundizó su reconocimiento y puso en duda la capacidad de su equipo para neutralizar a Messi durante todo el encuentro. “No sé si podremos detenerlo durante 90 minutos, o incluso 120 minutos. Para mí, y para todos nosotros que jugamos en la era de Messi, es un privilegio”, expresó el volante.
Sin embargo, el capitán suizo aclaró que el respeto no implica resignación. “Disfrutaremos de este partido, de eso no hay duda, pero también queremos mostrar la personalidad de Suiza y hacerle la vida lo más difícil posible”, advirtió.
El cruce en el Mundial 2026 encuentra a la Argentina de Lionel Scaloni en plena defensa del título obtenido en Qatar 2022. Messi, a sus 39 años, sigue siendo la pieza determinante del equipo y el foco de todas las miradas. La Albiceleste llega con la confianza de haber superado momentos complicados durante el torneo, pero sabe que en esta instancia cualquier detalle puede definir la clasificación.
Del otro lado estará una Suiza que hizo del orden táctico y la intensidad física sus principales fortalezas. Con Xhaka como líder en la mitad de la cancha, el conjunto europeo buscará cortar los circuitos de juego argentinos y explotar sus propias oportunidades. El equipo helvético llega con la intención de competir de igual a igual y demostrar por qué logró instalarse entre los ocho mejores del certamen.
Xhaka, emblema del seleccionado suizo, había destacado antes la importancia de compartir cancha con Messi, a quien considera una de las grandes figuras de la historia del fútbol. Para el capitán, enfrentar al delantero argentino representa una oportunidad única dentro de su carrera. “Es un privilegio ser parte de su historia”, agregó.
El mediocampista también remarcó que jugar contra el campeón del mundo es una experiencia que quedará guardada para siempre. Sin embargo, dejó en claro que el reconocimiento no significa resignación. Suiza llega con la intención de competir y poner en dificultades a una Selección Argentina que busca seguir avanzando en la defensa del título.
La presencia de Messi vuelve a ser uno de los grandes focos de atención. A sus 39 años, el capitán argentino mantiene la capacidad de aparecer en los momentos más importantes y continúa siendo una pieza determinante para el equipo de Scaloni.
La frase del capitán suizo refleja el respeto unánime que genera Messi, pero también anticipa un partido de altísima exigencia para la Albiceleste. Argentina sabe que enfrentará a un rival que no regalará nada y que llega con la ambición de hacer historia.
Con el pasaje a semifinales en juego, el duelo promete ser uno de los grandes partidos del Mundial 2026. Messi y la Selección Argentina tendrán una nueva prueba en su camino, mientras Suiza intentará demostrar que puede desafiar a los mejores.
