(BUENOS AIRES).- “La situación de las entradas es fatal. El precio realmente es para millonarios”, escribió Nati Jota en sus redes sociales. La conductora, que sigue el Mundial 2026 desde Estados Unidos, expuso así la bronca de los hinchas ante los valores de los tickets para la final entre Argentina y España, que se convirtió en el evento deportivo más caro de la historia de ese país con un precio promedio de USD 11.327 según la plataforma de reventa TickPick.
La influencer también reposteó un pedido desesperado de La Percu Argentina, el grupo de músicos y animadores que pone el ritmo en las tribunas del seleccionado. “No nos dejen afuera. Somos los que siempre vamos a estar”, rezaba el mensaje que completaron con “No tenemos entradas. Son una locura los precios”. Nati Jota lo compartió con su propio comentario: “Ojalá estos tipos y toda la banda que le puso el corazón y el audio a los partidos, logren también hacerlo en el partido más importante”. Y dejó en claro que su propia situación no era muy distinta: “Yo realmente no tengo más que la mía. Ni siquiera a mi hermana le he conseguido”, escribió, y agregó: “Esta vez ni siquiera tengo para regalar como todos los partidos”.
La queja tiene un respaldo contundente en los números. SeatGeek eleva el promedio de reventa a USD 12.751 y el récord anterior del Super Bowl LVIII de 2024 había sido de USD 9.411. El modelo de precios dinámicos que aplicó la FIFA, impulsado por Gianni Infantino, disparó las tarifas desde abril: las entradas de Categoría 1 arrancaron en USD 10.990, más del 70% por encima de los USD 6.370 fijados en octubre. Las categorías 2 y 3 sufrieron incrementos que cuadruplicaron o sextuplicaron el costo medio de una final de Qatar 2022.

En los extremos más inalcanzables del mercado, algunos listados rozan lo absurdo: USD 575.000 por una Categoría 1, USD 595.000 por una Frontal 1 y hasta USD 2,3 millones por un asiento de Categoría 3. La compra más cara registrada hasta el miércoles en TickPick fueron dos entradas en la Sección 115A del MetLife a USD 28.479 cada una, un total de USD 56.958. La ocupación media de los estadios durante el torneo superó el 99%, lo que demuestra que la demanda absorbe cualquier precio.
Para los argentinos que quieren viajar desde Buenos Aires, el desembolso total es aún más restrictivo. Sin contar la entrada, solo el pasaje y la estadía supera los $2.000.000 de pesos por persona. El vuelo más económico con escalas arranca en $1.300.000 y el directo alcanza los $1.800.000; un alojamiento de tres noches en Nueva York para dos personas ronda los $998.000 en departamento y los $778.000 en hotel.
El perfil del comprador que sí accede al estadio también cambió. Según StubHub, el 19,8% de las entradas para la final fueron adquiridas por compradores internacionales, frente al 4,5% que habían representado en el Super Bowl de 2024. La demanda global presiona los precios muy por encima de lo que cualquier liga estadounidense genera y deja afuera al hincha de pie que, como admitió Nati Jota, apenas pudo conseguir un solo lugar para ella.
La final se juega este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Mientras tanto, el pedido de La Percu Argentina y la bronca de la conductora resuenan en el contraste entre un estadio casi lleno y una tribuna popular que se vacía por los costos.
